La campaña ciudadana Stop Killing Games publicó el 2 de junio de 2026 una carta abierta dirigida a la Comisión Europea, en la que corrige lo que considera interpretaciones erróneas sobre sus objetivos. El documento fue difundido a menos de dos semanas de que el Ejecutivo comunitario anuncie sus próximos pasos respecto a la iniciativa, previsto para el 16 de junio. La carta argumenta que el debate público se ha desviado hacia afirmaciones que no reflejan lo que la campaña propone realmente, y que Europa ha pasado más tiempo discutiendo malentendidos que ya han sido abordados por los organizadores.
Qué no pide Stop Killing Games y cuál es su propuesta real
La carta abierta aclara tres puntos fundamentales sobre lo que la iniciativa no está exigiendo. En primer lugar, Stop Killing Games no pide a los editores que mantengan los servidores en línea de forma indefinida para todos los juegos. En segundo lugar, no exige que las empresas liberen el código fuente de sus títulos. En tercer lugar, no requiere que todos los juegos admitan servidores privados operados por la comunidad. Estos puntos han sido recurrentes en las críticas de la industria y en algunos debates parlamentarios previos, donde representantes de asociaciones de editores argumentaron que la iniciativa era inviable o excesivamente gravosa.
La propuesta real de Stop Killing Games es más modesta pero también más precisa. La campaña pide a los editores que garanticen que los juegos por los que los consumidores han pagado no queden simplemente inutilizables cuando termine el soporte oficial. Para ello, exige que las empresas implementen planes de fin de vida (end-of-life plans) razonables que permitan a los jugadores seguir accediendo a los títulos que adquirieron, incluso después de que los servidores oficiales sean apagados. Estos planes podrían incluir, por ejemplo, la publicación de un parche que elimine la dependencia de los servidores en línea, la transferencia a servidores comunitarios o cualquier otra solución técnica que no impida el funcionamiento básico del juego.
El ejemplo de California y la tardanza europea
La carta también señala que, mientras la Comisión Europea sigue debatiendo, el estado de California ya está avanzando en soluciones legislativas concretas. Los legisladores californianos han presentado proyectos de ley que obligarían a los editores de videojuegos a mantener funcionales los títulos durante un período mínimo después del cese del soporte oficial, o a ofrecer reembolsos a los consumidores. La industria tecnológica de Estados Unidos ha seguido de cerca estos debates, y algunas empresas ya han comenzado a modificar sus términos de servicio para especificar qué ocurre con los juegos cuando los servidores son apagados.
El contraste con Europa es, según la carta, frustrante. La iniciativa Stop Killing Games superó el umbral de un millón de firmas en julio de 2025, lo que obligó a la Comisión a organizar una audiencia pública. Esa audiencia se celebró en diciembre de 2025, y desde entonces se espera una respuesta formal del Ejecutivo comunitario. La carta argumenta que, durante estos meses, el debate se ha centrado en malentendidos que los organizadores han aclarado repetidamente, sin que la Comisión haya avanzado hacia una propuesta regulatoria concreta.
El problema ha sido identificado, la propuesta explicada: es hora de las soluciones
El mensaje principal de la carta abierta se resume en tres frases: el problema ha sido identificado, la propuesta ha sido explicada y es hora de centrarse en las soluciones. Los organizadores de Stop Killing Games instan a la Comisión Europea a no retrasar más una respuesta que podría incluir desde una recomendación a los Estados miembros hasta una propuesta legislativa vinculante. También piden a los ciudadanos que sigan presionando a sus representantes en el Parlamento Europeo para que el tema se mantenga en la agenda.
La campaña cobró relevancia tras casos emblemáticos como el cierre de los servidores de The Crew de Ubisoft, que dejó inaccesible el juego incluso para quienes lo habían comprado en formato físico. En el debate del Parlamento Europeo del 23 de febrero de 2026, la eurodiputada checa Markéta Gregorová declaró que “si comprar no es poseer, entonces la piratería no es robar”, una frase que se ha convertido en uno de los lemas del movimiento. Sin embargo, los organizadores de Stop Killing Games siempre han matizado que no están defendiendo la piratería, sino una regulación que alinee las prácticas comerciales con las expectativas razonables de los consumidores.
Se espera que la Comisión Europea anuncie sus próximos pasos el 16 de junio de 2026. La carta abierta concluye con un llamado a la acción para que los ciudadanos europeos estén atentos a esa fecha y presionen a sus representantes para que la respuesta de la Comisión sea ambiciosa y vinculante, y no meramente consultiva. Los organizadores también animan a los consumidores estadounidenses a seguir de cerca los debates en California y otros estados, que podrían servir de modelo para futuras regulaciones en otras regiones.
*Fuente: Stop Killing Games / Comisión Europea, 2 de junio de 2026*
