Highlights
Cien reportajes y análisis en doce meses
20XX Gaming News publicó más de un centenar de piezas periodísticas enfocadas a la escena gamedev, incluyendo entrevistas con referentes como Marco Brunetti (IGDA Paraguay), Juan de Urraza (Posibilian Tech) y otros referentes del periodismo de videojuegos local, además de informes con datos de Alinea Analytics y GamesBeat.
De la épica fundacional a la planificación estratégica
La comunidad dejó de preguntarse “si se puede” (supervivencia) para comenzar a diseñar el “cómo se escala” (sostenibilidad), un cambio de paradigma que el medio documentó desde su regreso.
Un compromiso con la visibilidad del sector
El proyecto nació para tapar la brecha de visibilidad que los medios tradicionales ignoraban, ofreciendo información verificada, sin clickbaits ni urgencias de publicación, y con un enfoque en la industria local de videojuegos.
Hace exactamente un año, 20XX Gaming News volvía a la carga después de un largo silencio. La idea era sencilla: cubrir la escena gamedev en Paraguay con la seriedad que el sector merecía. No nos preocupamos por noticias clickbait, o recicladas, o peor aún, con la característica urgencia de “producir por producir” que es común en los medios de comunicación tradicionales. Solo información verificada, análisis con sustento y, sobre todo, un compromiso con una industria que durante años creció a espaldas de los medios tradicionales.
No sabíamos si funcionaría. Tampoco sabíamos si la comunidad respondería. Lo que sí sabíamos es que el ecosistema local de desarrollo de videojuegos había cambiado. Ya no era un puñado de entusiastas programando en sus ratos libres. Era una red de estudios —Waraní, Posibillian Tech, Roshka Studios, entre muchos otros— que acumulaban premios, publicaban en Steam y cerraban acuerdos con publishers internacionales. El problema no era la calidad técnica, sino la visibilidad. Esa fue la brecha que 20XX vino a tapar.
Hoy, al cumplir un año de este regreso, no puedo evitar mirar hacia atrás con algo que no es soberbia, sino asombro. Porque si alguien me hubiera dicho hace doce meses que íbamos a publicar más de cien reportajes, reseñas, entrevistas y análisis, que íbamos a cruzar fronteras con informes de Alinea Analytics y GamesBeat, que íbamos a sentarnos a conversar con figuras como Marco Brunetti, Juan de Urraza, Mati de Sin Control Games, Pancho de VJS Media y tantos otros, probablemente no lo habría creído. Pero acá estamos.
Y hoy, además, cumplo 39 años.
La coincidencia no es menor. Porque este proyecto no nació de un plan de negocios frío, sino de una convicción personal y con apoyo fundamental de Fer y Rem: la de que Paraguay necesita una prensa especializada que no mire hacia otro lado cuando se habla de videojuegos.
Los números que construimos juntos

En estos doce meses, 20XX logró algo que los grandes medios no suelen ofrecer: una mirada de adentro hacia afuera. No escribimos sobre la industria desde una redacción en Buenos Aires o Ciudad de México; escribimos desde Asunción, con el teclado caliente y los contactos a un mensaje de distancia. Eso nos permitió cubrir historias que de otro modo quedarían en el olvido.
Documentamos la expansión de la escena más allá de Asunción, con equipos en Ciudad del Este, Encarnación, Villarrica y Caaguazú que producen y publican títulos rompiendo la lógica centralista de los últimos años. Hoy, IGDA Paraguay reporta 220 miembros activos y más de 300 juegos publicados en 15 años, de los cuales 20 ya están disponibles en Steam. El terror, el género que abrió la puerta, lidera la lista: títulos como Pombero – The Lord of the Night, The Origin – Blind Maid y Malavision – The Beginning demostraron que una leyenda local puede venderse en la tienda más grande del mundo y que el miedo se entiende en cualquier idioma.
Analizamos el salto cualitativo de la industria, pasando de la fase de “demostrar que se puede” a la de “cómo construimos sostenibilidad”. Estudios como Posibillian Tech combinaron servicios para clientes internacionales con el desarrollo de IP propia, demostrando que el modelo híbrido no es una concesión, sino una estrategia. Juan de Urraza lo resumió con claridad: “Trabajamos para ellos, aprendemos de ellos, y con lo que sobra, o en paralelo, desarrollamos nuestros juegos. Eso nos permitió seguir en el mercado cuando la industria global tuvo una contracción”.
Informamos sobre las becas de IGDA Paraguay para la Gamescom Latam, sobre la participación de estudios paraguayos en rondas de negocio internacionales y sobre el potencial de exportación de una industria que todavía no termina de ser reconocida por las políticas públicas. Y también señalamos lo que falta: financiamiento, marcos regulatorios, líneas de crédito blandas. Porque la función de la prensa especializada no es solo celebrar, sino también incomodar cuando es necesario.
Lo que viene: nuevos programas, nuevas voces, nuevas batallas
El primer año de 20XX fue, en muchos sentidos, una etapa de demostración. Mostramos que se podía hacer periodismo de videojuegos en Paraguay con estándares internacionales. Ahora viene la etapa de expansión.
Este año, 20XX lanzará nuevos programas y secciones dedicadas que darán paso a voces frescas dentro de la industria creativa. Con esto, buscamos justamente multiplicar las miradas. Queremos que otros miembros del quehacer de videojuegos encuentren en 20XX una plataforma para contar sus propias historias. La idea es que el medio no sea un monólogo, sino una conversación. Una mesa redonda permanente donde quepan todos los que tengan algo que aportar.
También profundizaremos en la cobertura de la industria creativa en su conjunto. Los videojuegos son el eje, pero no el único. La animación, el arte digital, la música para medios, el diseño sonoro y todas las disciplinas que convergen en la producción de entretenimiento interactivo merecen su espacio. Paraguay tiene talento en todas esas áreas, y lo que falta es visibilidad. Esa brecha, también, queremos taparla.
Además, seguiremos empujando en el terreno de las políticas públicas. Porque no se trata solo de cubrir lo que ya existe, sino de incidir en lo que aún no se ha construido. Un fondo concursable para desarrollo de videojuegos, una línea de crédito blanda para estudios creativos, la inclusión del sector en las agendas de promoción de exportaciones: son temas que están sobre la mesa y que este medio no va a dejar caer.
El combustible del compromiso
Cada año que pasa, la pregunta sobre la edad se vuelve más incómoda. A los 39, ya no puedo hacerme el joven prometedor. Tampoco quiero. La edad no es un límite, sino una acumulación. De errores, de aciertos, de contactos, de lecturas, de partidas jugadas hasta tarde, de artículos escritos cuando ya no daba más el cansancio.
Este proyecto no habría sido posible sin el apoyo de la comunidad. De los desarrolladores que confiaron en nosotros para contar sus historias, de los lectores que compartieron nuestros artículos, de los colegas que nos dieron una mano cuando la necesitamos. No voy a nombrarlos a todos porque la lista es larga y siempre se me escapará alguien. Pero saben quiénes son.
Lo que sí puedo decir es esto: 20XX no es “mi” proyecto. Es “nuestro” proyecto. De todos los que creen que Paraguay puede ser algo más que un mercado de consumo en la industria de los videojuegos. De todos los que entienden que el talento local puede competir al más alto nivel, y que lo único que falta es que alguien lo cuente.
El futuro es una partida de estrategia sin pausa
La industria de videojuegos en América Latina crece al 13% anual. Paraguay todavía no tiene cifras oficiales consolidadas, ni políticas públicas específicas, ni una ley de fomento. Pero tiene una comunidad organizada, estudios que exportan servicios y juegos propios, y una prensa que decidió no mirar hacia otro lado. La partida no está ganada, pero los movimientos están sobre el tablero.
En 20XX seguiremos jugando. Moviendo fichas, anticipando jugadas, corrigiendo errores. Porque el periodismo de videojuegos, como el desarrollo mismo, es un juego de largo plazo. No se gana en un solo lanzamiento. Se gana con consistencia, con credibilidad y con la certeza de que lo que se está construyendo vale la pena.
Gracias por acompañarnos este primer año. Gracias por leer, por compartir, por discutir. Y gracias, sobre todo, por recordarnos por qué esto importa.
Ahora, a darle play al segundo año. Sin pausa. Sin guardar la partida. Porque el juego sigue, y nosotros seguimos en él.
