
Highlights
Dos polos dominantes y complementarios
Brasil actúa como motor cultural y de mayor escala, mientras que México es la puerta de entrada comercial. Argentina y Chile se consolidan como hubs de talento exportador.
Herramientas de fomento ya probadas en la región
Incentivos fiscales, fondos concursables y marcos regulatorios específicos son algunas de las medidas que países vecinos implementan para convertir el gaming en industria estratégica.
Paraguay aún no figura en los informes regionales
El país no aparece en las tablas de ingresos ni tiene un capítulo destacado. Sin embargo, el informe de GamesBeat ofrece lineamientos concretos para diseñar políticas públicas que cierren esa brecha.
América Latina ya no es un mercado emergente. Es un motor activo del crecimiento global de jugadores, audiencias de esports y participación en servicios en vivo. Así lo define el informe “State of the LATAM Games Industry 2026”, elaborado por GamesBeat con el patrocinio de Xsolla. Brasil y México lideran la expansión, Argentina y Chile se consolidan como hubs de talento exportador, y Colombia, Perú y Ecuador comienzan a mostrar señales de crecimiento en sus ecosistemas de desarrollo.
En este mapa de crecimiento acelerado, sin embargo, hay un país que sigue siendo un punto casi invisible: Paraguay. No aparece en las tablas de ingresos, no tiene un capítulo destacado en el informe y, como hemos documentado en artículos anteriores, carece de las políticas públicas que sus vecinos ya están utilizando para convertir el gaming en una industria estratégica.
El informe de GamesBeat no menciona a Paraguay. Pero sus lecciones son directamente aplicables. Y el apartado sobre fomento —las políticas, incentivos y programas que están funcionando en la región— ofrece una hoja de ruta concreta para que el país deje de ser un espectador y se convierta en un actor.
El diagnóstico regional: crecimiento desigual, oportunidades concentradas
El informe de GamesBeat estructura América Latina en torno a dos grandes polos y varios mercados secundarios. Brasil es el motor cultural y de escala: con más de mil estudios de desarrollo, una industria de esports que exporta equipos campeones mundiales y una base de jugadores que supera el 70% de su población. México es la puerta de entrada comercial: su proximidad a Estados Unidos, su fuerte herencia de consolas y su rápida adopción móvil lo convierten en un territorio de lanzamiento prioritario para editores globales.
Argentina y Chile, por su parte, son los hubs de talento exportador. Los estudios argentinos derivan la mayor parte de su negocio del extranjero, ya sea mediante servicios de outsourcing o la monetización de juegos en plataformas globales. Chile ha construido una identidad clara a partir de un núcleo concentrado de estudios que han producido títulos reconocidos internacionalmente. Colombia está emergiendo rápidamente, con varias docenas de estudios que trabajan en arte, animación y diseño. Perú y Ecuador representan los mercados de más temprana etapa, con ecosistemas de desarrollo pequeños pero en crecimiento.
Paraguay no figura en este ranking. Y la razón no es la falta de talento —que existe y ha quedado demostrada en proyectos como We’re Cooked o UNO Royale— sino la ausencia de políticas públicas que transformen el talento individual en industria colectiva. Mientras los vecinos construyen ecosistemas, Paraguay sigue dependiendo de la resiliencia de unos pocos.
Lo que funciona en la región: un catálogo de políticas de fomento

El informe de GamesBeat no es un manual de políticas públicas, pero sus estudios de caso y las entrevistas con actores clave de la región permiten identificar un conjunto de herramientas que están dando resultados.
Brasil: el marco legal como punto de inflexión
Brasil sancionó el Marco Legal dos Games (Lei 14.852/2024), una legislación que reconoce oficialmente los videojuegos como obras audiovisuales interactivas y crea bases más claras para políticas públicas orientadas al sector. La ley otorga beneficios fiscales y de investigación y desarrollo, y ha permitido que las productoras tengan más oportunidad de prospección de clientes y facilidad en la búsqueda de financiamiento para proyectos. El resultado es un ecosistema de más de mil estudios que, en su mayoría, son pequeñas y medianas empresas, pero que operan dentro de un marco regulatorio que les da seguridad jurídica para crecer.
Argentina: la Ley de Economía del Conocimiento
Argentina implementó la Ley 27.506 de Promoción de la Economía del Conocimiento, que otorga beneficios fiscales a empresas de tecnología y servicios basados en el conocimiento, incluyendo los videojuegos. La ley incluye estabilidad fiscal por diez años, exención de impuestos provinciales y descuentos en cargas patronales. Además, el programa “Potenciar Industria del Videojuego” ha financiado decenas de proyectos con fondos del estado. El resultado es un sector donde la mayoría de los estudios son micro y pequeños, pero con una fuerte orientación exportadora que les permite competir globalmente.
Chile: el Fondo Audiovisual como puerta de entrada
Chile, a través del Fondo de Fomento Audiovisual, destina líneas específicas para el financiamiento de proyectos de videojuegos. Las convocatorias ofrecen montos de hasta 25 millones de pesos chilenos (aproximadamente 28.000 dólares) para el fortalecimiento de proyectos en etapa de desarrollo. El país también cuenta con líneas de financiamiento para la distribución de videojuegos y apoyo a festivales internacionales. El resultado es un ecosistema que, aunque modesto en escala, ha logrado producir títulos con reconocimiento global.
Colombia: la Economía Naranja como marco estratégico
Colombia incorporó los videojuegos dentro de su estrategia de Economía Naranja, que combina incentivos fiscales, programas de aceleración (Apps.co, Crea Digital) y apoyo a la internacionalización a través de Procolombia. El país es el cuarto mercado de videojuegos más grande de Latinoamérica, con ingresos que superan los 792.000 millones de pesos colombianos, y cuenta con más de 80 estudios activos.
Uruguay: crédito fiscal para I+D y exoneraciones impositivas
Uruguay ofrece un crédito fiscal del 35% para gastos en investigación y desarrollo a través de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII). Además, las empresas de software están exoneradas del Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE) y del Impuesto al Patrimonio. El país también cuenta con una ley de promoción del software que incluye beneficios fiscales para la producción y servicios de software.
Perú: concursos públicos para desarrollo de videojuegos
Perú, a través del Ministerio de Cultura, ha lanzado concursos anuales de desarrollo de videojuegos que ofrecen estímulos económicos para proyectos en etapa de preproducción y producción. El objetivo es enriquecer el mercado audiovisual y fomentar la actividad cultural a través del gaming.
Lo que todos estos países tienen en común es que no esperaron a tener una industria gigante para crear políticas. Actuaron cuando la industria era pequeña, y las políticas ayudaron a que el talento se quedara y creciera.
Paraguay: lo que tenemos y lo que nos falta
Paraguay no está en el informe de GamesBeat. Pero la escena local de desarrollo de videojuegos no ha dejado de acumular logros. Y sin embargo, el país carece de lo que sus vecinos ya tienen:
- No hay un marco legal específico para videojuegos. La Ley de Economía Naranja no tiene reglamentación para el sector. La Ley de Fomento al Audiovisual podría ser una vía, pero no ha sido utilizada de manera sistemática para videojuegos.
- No hay fondos concursables exclusivos para desarrollo de videojuegos. Los programas de Rediex (economía naranja) y Conacyt (innovación) son utilizables, pero requieren que los proyectos demuestren exportación o desarrollo tecnológico, lo que los hace inaccesibles para estudios en etapa temprana.
- No hay líneas de crédito blandas para la industria creativa. Los bancos no entienden el ciclo de desarrollo de videojuegos, y los estudios dependen del autofinanciamiento o de acuerdos con publishers internacionales.
- No hay políticas de retención de talento. Los desarrolladores paraguayos que adquieren experiencia trabajando para el exterior rara vez vuelven a trabajar para empresas locales, porque los salarios son incomparables.
El informe da a entender que Latinoamérica está pasando por un “momento de apalancamiento” que debe ser aprovechado por la escena local. Los países que actúen ahora, con marcos regulatorios claros y políticas de fomento consistentes, serán los que capturen la próxima ola de crecimiento. Los que no, quedarán relegados a ser meros consumidores de tecnología y contenido producido en otros lugares.
Una línea de fomento para Paraguay: cinco ejes de acción

Basado en las mejores prácticas de la región y en el diagnóstico del informe de GamesBeat, es posible esbozar una línea de fomento a la industria de videojuegos para Paraguay, teniendo como puntales de este mecanismo al Instituto Nacional del Audiovisual Paraguayo (INAP) y a REDIEX, del Ministerio de Industria y Comercio..
Eje 1: Marco legal y fiscal
El primer paso es reconocer a los videojuegos como una actividad de desarrollo tecnológico y cultural dentro de la Ley de Economía Naranja y la Ley de Fomento al Audiovisual. Esto permitiría a los estudios acceder a los beneficios fiscales ya existentes para otras industrias creativas. También se podría impulsar una modificación de la Ley de Fomento al Audiovisual para incluir explícitamente a los videojuegos, siguiendo el ejemplo de Chile, que tiene una línea específica para videojuegos dentro de su Fondo Audiovisual.
Eje 2: Fondos concursables
El segundo eje es la creación de un fondo concursable exclusivo para desarrollo de videojuegos, administrado por el INAP. El fondo debería tener dos líneas: una para prototipos y proyectos en etapa temprana (hasta 5.000 dólares) y otra para proyectos en etapa de producción y comercialización (montos más elevados, sujetos a análisis). Este modelo ya funciona en Chile, Perú y Uruguay, y ha demostrado ser efectivo para catalizar el desarrollo de estudios pequeños.
Eje 3: Incentivos a la formación técnica
El tercer eje es la creación de programas de becas y cursos especializados en desarrollo de videojuegos. Paraguay necesita programadores expertos en gameplay, artistas técnicos y diseñadores de UI/UX especializados en gaming. Las alianzas público-privadas podrían ser el modelo a seguir. El informe de GamesBeat señala que la inteligencia artificial reducirá la cantidad de mano de obra requerida para construir juegos, y los estudios locales que no se adapten quedarán rezagados.
Eje 4: Apoyo a la internacionalización
El cuarto eje es el apoyo a la participación en ferias internacionales (GDC, Gamescom, Gamescom Latam) y la creación de un programa de prospección de mercados similar al que tiene Colombia a través de Procolombia. IGDA Paraguay ya ha gestionado becas para Gamescom Latam, pero se necesita un programa sostenido, no esfuerzos aislados.
Eje 5: Retención de talento y repatriación
El quinto eje es el más difícil pero también el más importante: crear condiciones para que los desarrolladores que trabajan para el exterior quieran volcar parte de su experiencia y capital en proyectos locales. Esto podría incluir incentivos fiscales para estudios que contraten talento repatriado, o líneas de crédito blandas para startups fundadas por desarrolladores con experiencia internacional.
El momento es ahora
El informe “State of the LATAM Games Industry 2026” es inequívoco: América Latina está en un punto de inflexión. La región ya no es un mercado emergente; es un motor activo del crecimiento global del gaming. Los países que actúen ahora, con marcos regulatorios claros y políticas de fomento consistentes, serán los que capturen la próxima ola de crecimiento.
Paraguay tiene talento, tiene historia y tiene una comunidad organizada. Lo que le falta es voluntad política. El informe de GamesBeat no menciona a Paraguay, pero sus lecciones son directamente aplicables. La pregunta no es si el país puede construir una industria de videojuegos —ya está demostrado que puede— sino si va a hacerlo de manera estructurada, o si va a seguir dependiendo de la resiliencia individual de unos pocos.
Como señala el informe, “el panorama de desarrollo latinoamericano es diverso, pero el desafío compartido ha sido navegar instituciones que nunca fueron diseñadas para apoyarlos, mientras se construye una base para la competitividad global sostenible”. Paraguay no es la excepción. Pero puede ser la próxima historia de éxito, si decide actuar.
El tren del gaming latinoamericano ya está en movimiento. Los que suban a tiempo llegarán primero. Los que no, verán cómo otros ocupan el asiento que pudo haber sido suyo.
Fuente: Informe “State of the LATAM Games Industry 2026”, GamesBeat, patrocinado por Xsolla.
