Un análisis de Bloomberg publicado el 7 de julio de 2026 detalla los motivos que han llevado a la división Xbox de Microsoft a la mayor reestructuración de su historia, que incluye el despido de 3.200 empleados y la venta de cinco estudios. Según el informe, la estrategia de Microsoft de centrarse en el servicio de suscripción Game Pass, que pretendía funcionar como un “Netflix de los videojuegos”, no ha logrado los resultados esperados y ha dejado a Xbox en una posición financiera insostenible. El servicio de suscripción, que en 2024 contaba con 34 millones de suscriptores, ha caído a 30 millones, muy por debajo del objetivo de 77 millones que la compañía se había fijado para 2026.
El modelo de suscripción que no funcionó
Microsoft gastó casi 80.000 millones de dólares en la última década en adquisiciones de estudios y derechos de juegos, incluyendo la compra de Activision Blizzard por 69.000 millones en 2023 y ZeniMax Media por 7.500 millones en 2021. La estrategia consistía en atraer a los jugadores a Game Pass ofreciendo títulos de gran presupuesto el mismo día de su lanzamiento, sin coste adicional para los suscriptores. Sin embargo, este modelo ha resultado menos atractivo de lo que la compañía esperaba. Según datos de Circana, la mayoría de los jugadores estadounidenses compran como máximo dos juegos al año, y un tercio del mercado no compra ninguno, lo que indica que la audiencia de los juegos como servicio es más limitada de lo que Microsoft había previsto.
El informe de Bloomberg señala que el modelo de suscripción ha tenido un efecto contraproducente en las ventas de juegos individuales. Por ejemplo, Call of Duty: Black Ops 6, que se lanzó en Game Pass en 2024, generó 300 millones de dólares menos en ventas en Xbox y PC, mientras que PlayStation representó el 82% de las ventas totales del juego. La decisión de incluir los juegos de gran presupuesto en Game Pass desde el día de lanzamiento fue controvertida internamente, y algunos empleados advirtieron que esto podría devaluar los títulos y canibalizar las ventas. Con el tiempo, esta preocupación se ha convertido en una realidad, y Xbox ha tenido que reevaluar su estrategia.
Los errores de gestión y la crisis de hardware
El informe también señala errores de gestión en la dirección de Xbox. La compañía se expandió rápidamente durante el auge de los videojuegos impulsado por la pandemia, pero no logró adaptarse a los cambios en el mercado. La acumulación de estudios y la falta de enfoque en el negocio principal llevaron a una estructura ineficiente y a una pérdida de control sobre los costes. El CEO de Xbox, Asha Sharma, ha reconocido que la división se había “extendido demasiado” y que el negocio no era “saludable”.
Además, la crisis de hardware ha golpeado a Xbox con especial dureza. Los aranceles y la demanda de componentes para inteligencia artificial han disparado los precios de los chips y la memoria, lo que ha encarecido la producción de consolas. Microsoft ha aumentado el precio de sus consolas en tres ocasiones en los últimos 13 meses, y se espera que la próxima consola, con nombre en código Project Helix, tenga un precio superior a los 1.000 dólares. Este contexto ha hecho que la estrategia de Game Pass, que se basaba en la expansión de la base de usuarios, sea insostenible.
El futuro de Xbox: un enfoque en las franquicias y la exclusividad
La reestructuración de Xbox implica un cambio de estrategia radical. La compañía planea centrarse en franquicias consolidadas como Minecraft, que ha sido una fuente de ingresos constante, y en los juegos de servicio, que se lanzarán en todas las plataformas. Sin embargo, los títulos más importantes de Xbox volverán a ser exclusivos de la consola para dar a los jugadores una razón para comprar el hardware de Microsoft. El objetivo es alcanzar más de mil millones de jugadores al día en múltiples plataformas, pero con un enfoque más disciplinado y menos diluido que el anterior.
Fuente: Bloomberg, 7 de julio de 2026
