La decisión de Sony Interactive Entertainment de cesar la producción de discos físicos para todos los nuevos juegos de PlayStation a partir de enero de 2028 ha desatado una oleada de críticas sin precedentes contra la compañía japonesa. Lo que comenzó como una protesta en redes sociales se ha convertido en un movimiento organizado bajo el lema “#NoDiscNoBuy”, con una petición en Change.org que ha superado las 242.000 firmas y miles de jugadores que han anunciado su intención de boicotear los productos de Sony. La medida, que ha sido criticada por asociaciones de consumidores, minoristas y figuras destacadas de la industria, ha puesto en evidencia el profundo descontento de una parte significativa de la comunidad con la dirección que está tomando la compañía.
Un descontento acumulado que va más allá de los discos físicos
La reacción contra la eliminación de los discos físicos no es un fenómeno aislado, sino la culminación de una serie de decisiones controvertidas que han ido erosionando la reputación de Sony entre los jugadores. Durante la generación de PS5, la compañía ha sido objeto de numerosas críticas: juegos first-party decepcionantes como God of War: Sons of Sparta, un salto generacional que muchos consideran apenas perceptible, un fallido impulso hacia los juegos de servicio en vivo que resultó en cancelaciones y cierres de estudios, y el acuerdo con Bungie, calificado por muchos como el mayor desperdicio de dinero de la compañía.
Las acusaciones más graves, sin embargo, han surgido en las últimas semanas. Según informes no confirmados pero ampliamente difundidos en la comunidad, Sony estaría manipulando datos de ingeniería y exagerando cifras para justificar la eliminación de los discos físicos. Los críticos señalan que la compañía estaría creando artificialmente una percepción de que los discos físicos no se venden, cuando en realidad las ventas de formato físico siguen siendo sustanciales. Según datos de Niko Partners, Sony vendió más de 70 millones de discos físicos en 2025, y un análisis de 33 juegos first-party de Sony reveló que 31 de ellos tenían más ventas en formato físico que digital.
El boicot y las exigencias de la comunidad
El movimiento #NoDiscNoBuy no se limita a la negativa a comprar productos de Sony. Los jugadores están exigiendo que la compañía dé marcha atrás en su decisión y que reconsidere su estrategia de negocio. La petición en Change.org, iniciada por Jade Pearce, CEO de la cadena minorista canadiense PNP Games, argumenta que “no estamos en contra de lo digital. Estamos en contra de que lo digital sea la única opción”. La petición también señala que una caja con un código de descarga no es más que una licencia revocable, a diferencia de un disco físico que se puede poseer, vender, intercambiar o prestar.
La comunidad también está pidiendo cambios en la cúpula directiva de Sony. Muchos jugadores y analistas consideran que los actuales CEOs de Sony Interactive Entertainment están “sordos al tono y creativamente en bancarrota”, y reclaman el regreso de Shuhei Yoshida, una figura emblemática de la compañía que abandonó Sony en enero de 2025 tras 31 años de servicio. Yoshida, conocido por su pasión por los videojuegos y su cercanía con los desarrolladores independientes, ha sido crítico con la estrategia de su antiguo empleador, señalando que Sony está regresando a un modelo centrado en grandes lanzamientos para un solo jugador y reduciendo el número de juegos de servicio en vivo.
El futuro incierto de los discos físicos y la estrategia de Sony
A pesar de la intensa presión de la comunidad, los analistas consideran poco probable que Sony dé marcha atrás en su decisión. Piers Harding-Rolls, analista de Ampere Analysis, ha señalado que la compañía ha estado trabajando en esta transición durante años y que los datos de ventas de la propia Sony muestran una tendencia clara hacia lo digital. La planta de Sony en Thalgau, Austria, que produce aproximadamente 600.000 discos al día, ya ha comenzado a trasladar parte de su personal y equipamiento a la producción de microlentes ópticos. La compañía ha invertido 30 millones de euros en nuevos equipos y planea reducir su producción de discos a aproximadamente el 10% del volumen actual para 2028, reentrenando a unos 300 trabajadores en lugar de despedirlos.
El anuncio de Sony ha tenido un impacto inmediato en la industria. Grandes títulos como Grand Theft Auto VI ya se venderán en formato físico como un código de descarga en lugar de un disco jugable. La PlayStation 6, que actualmente se encuentra en desarrollo, no incluiría una unidad de disco integrada, lo que significa que cualquier compatibilidad con discos físicos sería a través de un accesorio opcional. Para muchos jugadores, esta decisión marca el fin de una era en la que poseer un juego significaba tener un objeto físico que podía ser compartido, coleccionado y preservado.
Fuente: Yahoo Tech / 4gamers / VGC, 20 de julio de 2026
