La escasez global de componentes de memoria no muestra signos de mejora y, de hecho, continúa agravándose, según han advertido los ingenieros de Valve. Yazan Aldehayyat y Pierre-Loup Griffais, responsables del desarrollo de la Steam Machine, han concedido una entrevista a Bloomberg en la que han compartido un diagnóstico preocupante sobre el futuro del mercado de la memoria. La situación, que ya ha provocado un incremento significativo en el precio de la Steam Machine, podría extenderse durante varios años más, afectando no solo a los componentes de consumo sino también a los precios de las futuras consolas de Sony y Microsoft.
Una crisis que se agrava sin visos de mejora
Aldehayyat ha sido contundente al describir la situación actual: “Sinceramente, la situación sigue empeorando. Por si alguien no lo sabe, lo que se ve ahora mismo en los estantes de las tiendas, según nuestras observaciones, tiene un desfase de al menos tres a seis meses con respecto al suministro a granel”. Esta discrepancia entre los precios mayoristas y minoristas indica que los consumidores aún no han experimentado el impacto total del incremento de costes que ya están asumiendo los fabricantes.
Pierre-Loup Griffais ha confirmado que Valve está produciendo todo lo que puede con los componentes disponibles, pero que su capacidad está limitada por la disponibilidad de memoria: “Básicamente estamos construyendo todo lo que podemos conseguir. Sin duda, nuestra capacidad de memoria es limitada”. Esta limitación ya ha tenido consecuencias directas en el precio de la Steam Machine, cuyo modelo básico supera los 1.000 euros en España, muy por encima de los 599 dólares que Valve había proyectado inicialmente.
El auge de la inteligencia artificial como factor determinante
La causa principal de esta crisis es el desplazamiento de la producción hacia chips de gama alta para servidores de inteligencia artificial. Los fabricantes de memoria están priorizando la fabricación de componentes para centros de datos, que ofrecen mayores márgenes de beneficio, en detrimento del hardware de consumo. Esta situación ha provocado que productos que hace apenas uno o dos años se consideraban artículos de consumo estándar ahora requieran negociaciones complejas para asegurar suministros, y Valve ha señalado que hay “muchas más personas en la fila delante de ti”.
El ingeniero de Valve Yazan Aldehayyat ha sido especialmente pesimista sobre las perspectivas a corto plazo: “No hay luz al final del túnel, honestamente. Todavía está empeorando”. Esta evaluación coincide con la de los principales fabricantes de memoria, como Micron, cuyo consejero delegado Sanjay Mehrotra ya había anticipado que la escasez de memoria podría extenderse hasta 2027.
El impacto en la industria y los precios de las futuras consolas
La crisis de la memoria está teniendo un impacto significativo en toda la industria de los videojuegos. Valve ya ha visto afectado el precio de su Steam Machine, y algunos analistas especulan que el lanzamiento de la PlayStation 6 y la nueva Xbox, previsto para finales de 2027, podría producirse con precios que oscilarían entre los 1.000 y los 1.500 euros. Los ingenieros de Valve han señalado que, aunque algunos analistas y jugadores han sugerido que un retraso en el lanzamiento de estas consolas podría mitigar el impacto de los precios, esta no parece ser una solución viable a corto plazo.
La situación se complica aún más por las denuncias de manipulación de precios contra los principales fabricantes de memoria, que han sido demandados colectivamente. Sin embargo, Valve advierte que el resultado de estas demandas probablemente tardará años en conocerse, lo que significa que los consumidores deberán prepararse para seguir enfrentando precios elevados en RAM y SSD durante un período prolongado. La empresa recomienda a los jugadores y fabricantes que se ajusten a esta nueva realidad, ya que no esperan ninguna mejora significativa en el corto plazo.
Fuente: Bloomberg / Gamereactor, 20 de julio de 2026
