
Highlights
– Jason Schreier brinda una mirada crítica sobre lo que depara este 2026 en la industria de los videojuegos
– Más de 20.000 despidos marcan una corrección estructural del sector.
– GTA VI como síntoma del modelo AAA extremo.
– Xbox, PC e IA redefinen el futuro de la industria.
El equipo de Xbox Expansión Pass publicó una extensa entrevista con Jason Schreier, periodista de Bloomberg especializado en la industria de los videojuegos, para analizar qué le espera al sector durante 2026. Aunque gran parte de la conversación giró alrededor del impacto que tendrá Grand Theft Auto VI en el calendario global de lanzamientos, Schreier puso el foco en un tema mucho más incómodo —y urgente—: los despidos masivos que atraviesa la industria.
Lejos del sensacionalismo, la charla dibuja un panorama claro: la industria está atravesando una corrección estructural, empujada por años de presupuestos inflados, expectativas irreales de crecimiento y una presión constante por sostener valor para accionistas. GTA VI, la IA y el futuro de Xbox aparecen como síntomas —no causas— de un cambio más profundo.
En primer plano: 20.000 despidos y una industria en contracción
Schreier pone el número sobre la mesa sin rodeos: más de 20.000 desarrolladores fueron despedidos en 2023. Xbox, PlayStation, Embracer, Riot, EA. Nadie quedó realmente afuera. Y el periodista es claro en algo que suele perderse en el ruido: no se trata de una crisis puntual, sino de una consecuencia directa de años de expansión desmedida.
Según Schreier, la industria venía operando bajo la lógica de crecimiento infinito: equipos cada vez más grandes, presupuestos cada vez más altos y la necesidad constante de justificar ese gasto frente a accionistas. Cuando ese crecimiento no se sostiene, el ajuste llega por el lado más previsible: la gente.
En ese contexto, empieza a verse un cambio de modelo. Estudios más chicos, mayor externalización, menos estructuras mastodónticas. Y, en paralelo, un contraste cada vez más marcado con el mundo indie, donde la creatividad sigue encontrando espacio precisamente porque los costos son más bajos y las expectativas, más realistas.
La transición hacia juegos como servicio, sumada a la presión de compañías públicas por mostrar resultados trimestre a trimestre, termina de tensar un ecosistema laboral que ya venía frágil. Para Schreier, los despidos no son el final de un ciclo, sino el síntoma más visible de una industria que todavía está reacomodándose.
GTA VI como termómetro del AAA moderno
GTA VI aparece en la charla no como chisme, sino como caso de estudio. Jason Schreier aclara algo clave: no hay cancelaciones ni catástrofes ocultas. Lo que existe es un desarrollo enorme, complejo y todavía no “content complete”, a unos diez meses —en términos industriales— de una ventana de lanzamiento tentativa.
La confusión, explica, surge porque fuera de la industria se tiende a pensar el desarrollo como un bloque cerrado. En realidad, hay fases: feature complete, content complete, pulido final. Y GTA VI todavía está transitando ese camino, con todo lo que implica en presión, cambios de calendario y decisiones de último momento.
Más allá del estado puntual del juego, lo relevante es su impacto sistémico. GTA VI es, para Schreier, uno de los últimos grandes ejemplos del modelo AAA de costos extremos. Un título que funciona como system seller, especialmente para PlayStation, y que obliga a toda la industria a mover fichas alrededor suyo.
No es casual que otros proyectos grandes —Wolverine, Fable, un posible Halo Remake— ajusten ventanas para no quedar atrapados en la órbita de GTA. El calendario de Rockstar no solo define su propio negocio: condiciona al resto.
Tecnología, IA y el mito del “ahorro automático”

Cuando la conversación gira hacia la IA, Schreier baja varios cambios. Sí, está en todos lados. Sí, se usa. Pero no, no hay evidencia sólida de que esté reduciendo costos de desarrollo de forma masiva.
La IA generativa aparece como herramienta de apoyo: asistentes de código, investigación, testing. Útil, pero imperfecta. Produce errores, requiere supervisión y abre debates serios sobre plagio y control de calidad. Para Schreier, el impacto real es operativo, no revolucionario.
Donde sí hay un efecto tangible es en el mercado: la explosión de la IA dispara la demanda de GPUs, memoria e infraestructura, encareciendo costos y afectando directamente a estudios y publishers. No es una solución mágica; es otro factor de presión.
En ese contexto, Jason Schreier plantea una idea interesante: el aumento constante de fidelidad gráfica ha elevado los costos sin garantizar retornos proporcionales. GTA VI podría representar uno de los últimos grandes saltos técnicos de ese tipo, antes de que la industria empiece a priorizar otros valores: dirección artística, jugabilidad, escalabilidad.
Y en todo eso, PC emerge como el gran ganador. Steam y el mercado de PC condicionan cada vez más las estrategias de lanzamiento, con el día-uno en PC dejando de ser excepción para convertirse en norma.
Future Slate de Xbox: menos hardware, más ecosistema
El cierre de la charla se centra en Xbox y su hoja de ruta futura. Jason Schreier describe una estrategia cada vez más clara: publicar donde tenga sentido comercial. PlayStation, Switch, PC. El hardware deja de ser una jaula.
Para los desarrolladores, esto amplía alcance y ventas. Para Xbox, implica aceptar que Game Pass puede afectar ventas directas, pero a cambio construye audiencia y presencia. El eje ya no es la consola como objeto, sino el ecosistema.
PC aparece, otra vez, como columna vertebral. Y la pregunta sobre la próxima generación de Xbox no pasa tanto por la potencia gráfica, sino por servicios, retrocompatibilidad y distribución. Con consolas cada vez más caras, ese equilibrio va a ser clave.
Schreier no descarta que GTA VI influya en la demanda de hardware —especialmente si termina funcionando como empujón para PlayStation—, pero deja claro que el futuro de Xbox no depende de un solo juego, sino de cómo se posicione en un mercado cada vez más fragmentado.
Una industria que ajusta, no que se cae
La entrevista deja una sensación clara: el videojuego no está en crisis creativa, pero sí en revisión estructural. Menos exceso, menos fantasía de crecimiento infinito y más necesidad de modelos sostenibles.
GTA VI será un evento. La IA seguirá creciendo. PC va a mandar cada vez más.
Pero el dato que atraviesa todo es otro: la industria está aprendiendo —a los golpes— que no todo puede escalar para siempre.
Agradecemos a Xbox Expansión Pass por la nota y la conversación con Jason Schreier, que aporta contexto donde suele haber solo ruido.
