
Highlights
▶ El co-op domina ingresos y engagement
Los juegos cooperativos generan miles de millones en revenue anual y mantienen altos niveles de usuarios activos y visibilidad social.
▶ Experiencia compartida sobre competencia pura
El modelo co-op se impone frente al PvP tradicional al priorizar retención, viralidad orgánica y momentos jugables compartidos.
▶ ARC Raiders como síntoma de una tendencia mayor
El éxito del juego no es una excepción: confirma el crecimiento sostenido del cooperativo como motor económico central del mercado.
Los números de ARC Raiders son impactantes, sí. El titular sólo podría vender cualquier noticia: millones de copias vendidas, cientos de millones de dólares generados, liderazgo absoluto en Steam, Xbox y PlayStation durante tres meses consecutivos.
Pero hacer eso es tomar la salida fácil. Para su servidor, recurrir a tal menester sería perder el punto más importante de esta historia.
Porque ARC Raiders no es una excepción. Todo lo contrario, es la evidencia más clara de una tendencia estructural que ya no se puede ignorar: los juegos con fuerte funcionalidad cooperativa están generando ingresos masivos, sostenidos y transversales a todo el mercado.
Para este párrafo, te estarás preguntando: ¿y de qué estamos hablando, entonces? Hablamos, directamente, de un cambio de eje.
ARC Raiders como síntoma, no como causa

Arranquemos por los datos duros que Alinea Analytics nos brinda, porque sirven para dimensionar el fenómeno:
- En enero, ARC Raiders vendió 1.5 millones de copias en Steam, generando casi 50 millones de dólares en un solo mes.
- En consolas, sumó 1.7 millones de unidades adicionales.
- El total acumulado ya supera 15 millones de copias vendidas y 500 millones de dólares en revenue bruto.
- Por tercer mes consecutivo, fue el título más vendido en Xbox, PlayStation y Steam de manera simultánea.
- Alcanzó 10 millones de Usuarios Activos Mensuales (MAUs, sus siglas en inglés) en enero, con un crecimiento del 8% respecto a diciembre.
Son cifras que, hace no tanto, solo estaban reservadas a franquicias históricas o a lanzamientos AAA tradicionales. Pero lo más relevante no es el volumen. Es cómo se construyó ese volumen.
ARC Raiders está compitiendo desde la experiencia compartida, desde el “jugá con otros”, desde la narrativa emergente que se genera cuando varios jugadores viven algo juntos.
Y ahí es donde la conversación cambia.
El co-op dejó de ser un modo: ahora es el producto
Durante años, el cooperativo fue tratado como un agregado. Un “también tiene co-op”. Un checkbox más en la lista de features. Hoy, los números demuestran otra cosa: el co-op es el centro del diseño y el principal generador de valor económico.
Sólo en este mes de enero, los juegos con modos cooperativos generaron casi 810 millones de dólares en Steam, unicamente. En 2025, ese mismo segmento acumuló 8.2 mil millones de dólares. Estamos hablando de una pendiente pronunciada.
El mercado está premiando a los juegos que:
- Facilitan jugar con amigos.
- Priorizan experiencias compartidas por sobre el rendimiento individual.
- Generan situaciones impredecibles, caóticas o memorables.
- Se prestan a ser grabadas, compartidas y comentadas.
Eso explica por qué ARC Raiders puede competir —y superar— a propuestas como Battlefield 6, incluso considerando que este último incluye un modo free-to-play.
El precio importa… pero no tanto como la experiencia
Uno de los argumentos más repetidos es el precio. ARC Raiders cuesta 40 dólares, mientras que Battlefield 6 se lanza a 70 dólares. Es cierto: la barrera de entrada es menor. Pero reducir el análisis a eso es simplista.
Porque el diferencial real está en la relación precio-experiencia. En cuánto tiempo jugable se percibe. En cuántas historias emergen. En cuántas veces alguien dice “tenés que jugar esto conmigo”.
El dato de conversión de wishlists en Steam es clave:
- 5.7% compró el juego a los 7 días.
- 21.4% lo hizo a los 30 días.
- 27.2% ya lo había comprado semanas después.
Eso no ocurre solo por descuentos. Ocurre porque el juego sigue siendo relevante después del lanzamiento, algo que muchos títulos PvP no logran sostener.
El auge del “friendslop”: volumen antes que prestigio

El fenómeno se vuelve todavía más claro cuando miramos los llamados friendslop games: títulos cooperativos, de bajo precio, centrados en el caos social y la risa compartida.
En enero:
- PEAK vendió 1.3 millones de copias.
- R.E.P.O. movió 1.1 millones y superó las 20 millones de copias totales.
- RV There Yet? sumó 752 mil unidades.
Entre los tres, desde su lanzamiento, acumularon 44 millones de copias vendidas y casi 300 millones de dólares en revenue.
Estos juegos no se venden solos: los venden los jugadores, a través de clips en TikTok, streams caóticos, videos de errores absurdos y momentos inesperados. El jugador deja de ser solo consumidor y pasa a ser agente de marketing.
Gratis. Orgánico. Masivo.
El co-op como estrategia de visibilidad
Hay un patrón claro: los juegos cooperativos se diseñan para ser clipeables. Para generar situaciones que valen la pena ser mostradas. Física slapstick, errores de coordinación, decisiones desesperadas, fallos épicos.
Eso convierte a Discord, TikTok, YouTube Shorts y Twitch en extensiones naturales del juego. Cada clip es una invitación implícita: “mirá lo que pasa si jugamos juntos”.
El costo de adquisición de usuarios cae.
La retención sube.
El boca en boca se acelera.
Desde una perspectiva de negocio, es una ecuación brutalmente eficiente.
StarRupture y la confirmación del modelo
Incluso fuera del top absoluto, el patrón se repite. StarRupture, un título en early access, logró vender 852 mil copias y generar 12 millones de dólares rápidamente. ¿La clave? Co-op fuerte y una estrategia inteligente de comunidad.
El estudio aprovechó el goodwill generado por Green Hell, bajándolo a 2 dólares durante semanas. Resultado: una base predispuesta a probar el nuevo juego en grupo.
Además, StarRupture introduce eventos caóticos —las “rupturas estelares”— que fuerzan cooperación, refugio compartido y decisiones colectivas. No es casual: el diseño empuja a la experiencia social.
¿Por qué el PvP no puede competir en este terreno?
El PvP sigue existiendo, claro. Pero enfrenta un problema estructural: es excluyente. Alguien gana, alguien pierde. Alguien domina, alguien abandona.
El co-op, en cambio:
- Reduce la frustración individual.
- Reparte la responsabilidad.
- Fomenta la permanencia.
- Permite errores sin castigo social severo.
En tiempos donde los jugadores valoran más la experiencia compartida que el “git gud”, el co-op se alinea mejor con las expectativas culturales actuales.
El futuro inmediato: más co-op, no menos
Los datos no sugieren una burbuja. Sugieren consolidación. Los estudios —grandes y pequeños— están entendiendo que el co-op no es solo un modo, sino una estrategia de diseño, monetización y comunidad.
ARC Raiders lidera hoy, pero mañana puede ser otro. Lo importante es el patrón: juegos pensados para jugar juntos están dominando el revenue, el engagement y la conversación.
Y eso cambia las reglas del juego.
El co-op ya no es una alternativa. Es el eje. Y quien no lo entienda, probablemente llegue tarde.
Ese es el verdadero análisis detrás del fenómeno.
