La plataforma de streaming Kick anunció la expulsión de 500 streamers que utilizaban bots para inflar artificialmente sus audiencias. Bijan Tehrani, cofundador de la plataforma, reveló que los usuarios fraudulentos generaban más de 67 millones de horas de visualización falsas por mes, una cifra que distorsionaba las métricas de la plataforma y perjudicaba a los creadores legítimos.
Según Tehrani, los streamers expulsados eran “los peores infractores” y operaban sistemas automatizados que simulaban espectadores reales. Los bots no solo incrementaban el conteo de espectadores simultáneos, sino que también interactuaban con el chat mediante mensajes genéricos, lo que dificultaba su detección. Kick identificó a los infractores mediante un análisis de patrones de tráfico que reveló comportamientos anómalos: horarios de conexión idénticos, direcciones IP concentradas en rangos específicos, y tiempos de visualización que no se correspondían con la duración promedio de las transmisiones legítimas.
El idioma con mayor actividad fraudulenta fue el inglés, seguido del portugués, el árabe y el español. Esta distribución refleja los mercados principales de Kick: Estados Unidos, Brasil, Medio Oriente y España/América Latina. Kick no proporcionó un desglose por país ni una lista de los streamers expulsados, pero fuentes cercanas a la plataforma indicaron que entre los afectados hay cuentas con decenas de miles de seguidores que habían construido sus audiencias íntegramente sobre la base de bots.
Kick fue lanzada en 2022 como una alternativa a Twitch, prometiendo una división de ingresos más favorable para los creadores (95% para el streamer, 5% para la plataforma) y políticas de moderación más laxas. La plataforma creció rápidamente atrayendo a streamers descontentos con Twitch, incluyendo a figuras como xQc, Adin Ross y Trainwreck (este último cofundador de Kick). Sin embargo, el crecimiento también atrajo a quienes buscaban explotar el sistema. Kick ya había tomado medidas previas contra bots en 2024, pero esta es la purga más grande desde su fundación.
Tehrani prometió que Kick continuará ajustando su algoritmo para priorizar espectadores reales y reducir el impacto de los bots en el futuro. El algoritmo de recomendación de Kick, que hasta ahora priorizaba el número de espectadores simultáneos para determinar la visibilidad de un streamer, será modificado para incorporar señales de autenticidad como la diversidad de direcciones IP, la antigüedad de las cuentas de los espectadores y la naturalidad de la interacción en el chat. Los streamers que dependían de bots perderán su visibilidad, mientras que aquellos con audiencias orgánicas podrían ver un incremento en sus métricas relativas.
La purga podría tener implicaciones legales para Kick. En 2024, la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC) multó a varias plataformas por no combatir el tráfico fraudulento, argumentando que las audiencias infladas constituyen una práctica engañosa para los anunciantes. Kick no ha recibido sanciones hasta ahora, pero la magnitud del fraude revelado (80 millones de horas vistas falsas al mes) podría llamar la atención de los reguladores. Kick declinó hacer comentarios sobre posibles investigaciones.
La reacción de la comunidad fue mayoritariamente positiva. En redes sociales, muchos streamers pequeños celebraron la medida, argumentando que los bots distorsionaban la competencia y desalentaban a los nuevos creadores. Algunos expresaron escepticismo, señalando que Kick ha sido históricamente permisiva con ciertos comportamientos tóxicos y que esta purga podría ser una respuesta a presiones externas más que un cambio de filosofía. Kick respondió que la limpieza continuará y que se implementarán sistemas automáticos para detectar bots en tiempo real.
*Fuente: Bijan Tehrani / X, 21 de mayo de 2026*
