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La escasez más aguda del sector
La crisis de semiconductores alcanza un nuevo pico. Los procesadores son ahora más difíciles de conseguir que la memoria RAM. Intel y AMD han implementado una segunda ronda de aumentos de sus CPU’s en abril, con subidas acumuladas que llegan hasta el 15% en muchas líneas de producto.
Inteligencia artificial que todo lo devora
La situación difiere de la crisis de la RAM. Mientras los módulos de memoria pueden encontrarse en las tiendas (aunque a precios inflados), los procesadores han caído en un estado de “disponibilidad limitada” o directamente “sin stock”. La voracidad de la IA por capacidad de procesamiento ha causado esta distorsión.
Esperanzas puestas en Intel 18A
Los analistas son más optimistas respecto a los CPUs que con la DRAM (cuya crisis podría durar hasta 2030). El nodo de fabricación 18A de Intel es clave para aliviar la escasez de procesadores. Sin embargo, su producción masiva aun enfrenta desafíos, lo que mantiene la presión sobre los precios y la disponibilidad.
La crisis global de semiconductores, que ya golpeó duramente al mercado de la memoria RAM, amenaza con extenderse a los procesadores con una virulencia superior.
Según reporta la agencia Digitimes citando a fuentes de la industria, la escasez de unidades centrales de procesamiento (CPU) es “más aguda” que la de memoria, y ha dejado a los fabricantes de PC y a los consumidores en una situación crítica, donde los componentes están desapareciendo de los inventarios, incluso a precios elevados.
La diferencia fundamental con la crisis de la RAM es que, mientras los módulos de memoria aún pueden encontrarse en las tiendas a precios inflados, los procesadores han caído en un estado de “disponibilidad limitada” o directamente “sin stock”.
El presidente del grupo SK, Chey Tae-won, advirtió previamente que la crisis de la DRAM podría extenderse hasta 2030. No obstante, los analistas son más optimistas respecto a los CPUs, anticipando que la actual escasez podría tener una duración más corta, siempre que la producción del nodo 18A de Intel logre despegar.
El factor diferencial: la fabricación interna de Intel
El optimismo de la industria se sustenta en la capacidad de fabricación interna de Intel. Frente a la saturación de la capacidad de producción de su competidor TSMC, que afecta gravemente a AMD y NVIDIA, Intel puede aumentar su producción de manera independiente a través de sus propias plantas.
El nodo 18A (1.8 nanómetros) es el proceso de fabricación más avanzado de Intel. Actualmente, los chips Panther Lake, que emplean esta tecnología, ya se están produciendo en sus instalaciones. Aunque el rendimiento inicial de este nuevo nodo estuvo por debajo de las expectativas, el director ejecutivo de Intel, Lip-Bu Tan, se mostró confiado en que la producción se intensificará durante los próximos meses.

Además, los procesadores Panther Lake se complementarán con los chips Wildcat Lake, que también harán uso del proceso 18A. Este esfuerzo combinado es crucial para que Intel pueda cubrir la demanda del mercado en el tercer y cuarto trimestre de 2026.
A pesar de que el nodo 18A se perfila como un salvavidas, los analistas subrayan que el resultado final dependerá de la rapidez con la que Intel logre mejorar el rendimiento (yield) de sus obleas. Mientras ese objetivo no se alcance, los precios se mantendrán elevados y los fabricantes de PC (OEM) se enfrentarán a meses de suministro restringido.
Las líneas de productos más afectadas y el papel de TSMC
Según los informes, la familia de CPUs más afectada por la escasez es la línea Raptor Lake de Intel, que abarca las generaciones Core 13 y Core 14. Curiosamente, se trata de los procesadores más populares entre los compradores que buscan la mejor relación calidad-precio. Los procesadores Arrow Lake, fabricados por TSMC, también enfrentan dificultades de suministro.
Y es que la dependencia de la industria de los semiconductores con respecto al fabricante taiwanés es un problema persistente. Incluso los nuevos chips Panther Lake de Intel requieren que TSMC fabrique el chip de E/S (I/O die) y otros componentes secundarios.
Esto significa que, para aliviar la crisis, ambas compañías deben trabajar de forma coordinada. Los analistas de KeyBanc señalaron recientemente que la capacidad de producción de CPUs para servidores de Intel y AMD para todo el año ya se ha agotado por completo, y que esta fuerte demanda podría extenderse hasta bien entrado 2027.
Auge de la IA: el motor de la escasez
La raíz de esta escasez se encuentra, al igual que en el caso del mercado de las memorias, en el auge desenfrenado de la inteligencia artificial artificial. Los centros de datos están consumiendo la mayor parte de la producción de obleas para fabricar potentes procesadores para servidores.
La Inteligencia Artificial generativa está absorbiendo la capacidad de producción que antes se destinaba a las computadoras personales, y todo apunta a que esta tendencia se mantendrá durante los próximos años.
Subidas de precio generalizadas: la segunda oleada de 2026
La escasez de oferta ya tuvo un impacto directo en los precios. Durante el mes de abril, tanto Intel como AMD ejecutaron su segunda ronda de aumentos de precios de procesadores en lo que va de 2026, con alzas que alcanzaron el 15% en numerosas gamas de productos.
Los medios asiáticos informaron que se avecinan incrementos adicionales, estimados entre el 8% y el 10%, y se espera que la situación empeore en la segunda mitad del año.
A pesar de los aumentos, el dilema actual no es solo el coste, sino si los consumidores y las empresas podrán siquiera adquirir el hardware. A diferencia de lo que ocurre con las memorias RAM, el mercado de los procesadores ya está experimentando una verdadera crisis de suministro: una tormenta perfecta de oferta limitada y demanda disparada.
