Character AI y su empresa matriz, Character Technologies Inc., la que fuera una de las startups más prometedoras del sector de la inteligencia artificial conversacional ha tocado fondo. La compañía ha presentado una solicitud voluntaria de Capítulo 11 ante el Tribunal de Quiebras de Estados Unidos para el Distrito de Delaware, según ha confirmado la compañía a través de un comunicado difundido por Business Wire.
El acuerdo con Disney: una venta condicionada
Antes de la presentación de la quiebra, Character AI alcanzó un acuerdo con Disney Worldwide Services, Inc. , una filial de The Walt Disney Company, para que la empresa de entretenimiento actúe como “stalking horse” (postor inicial) en la subasta de sus activos. Según los términos del acuerdo, Disney pagará 20 millones de dólares por una licencia perpetua no exclusiva de cierta propiedad intelectual de la compañía, además de proporcionar servicios de transición utilizando exempleados de Character AI que ya ha contratado.
Esta figura del “stalking horse” establece una oferta base que fija el precio mínimo de la subasta, permitiendo que otros posibles compradores presenten ofertas superiores. La transacción está sujeta a la sección 363 del Código de Quiebras, que permite la venta de activos libre de gravámenes y reclamaciones.
Los números de la quiebra
Según los documentos presentados ante el tribunal, Character Technologies ha declarado activos y pasivos estimados entre 50 y 100 millones de dólares. La compañía ha asegurado que tiene la intención de continuar operando su plataforma durante el proceso de venta, con “interrupciones mínimas del servicio”. Sin embargo, el futuro a largo plazo de Character AI es incierto: si el proceso de venta no encuentra un comprador dispuesto a seguir operando la plataforma, esta será liquidada.
“Tras una revisión exhaustiva de las alternativas disponibles, el consejo determinó que este proceso de venta supervisado por el tribunal proporciona a la compañía la mejor oportunidad para maximizar el valor para todos los accionistas”, declaró Colin Adams, CEO de Character AI.
El ocaso de una startup prometedora

El declive de Character AI es un reflejo de las dificultades que enfrentan muchas startups de inteligencia artificial para convertir el hype en un modelo de negocio sostenible. La plataforma, que permitía a los usuarios crear y conversar con personajes de IA personalizados, acumuló millones de usuarios y una base de fans muy fiel, especialmente entre los más jóvenes.

Sin embargo, la compañía nunca logró establecer una estrategia de monetización clara que justificara su valoración. Los problemas legales en torno al uso de propiedades intelectuales de terceros, la competencia feroz de gigantes como OpenAI, Google y Anthropic, y las crecientes preocupaciones regulatorias sobre la seguridad de los menores en plataformas de IA contribuyeron a su declive.
Disney: un comprador estratégico con pasado conflictivo
La elección de Disney como postor inicial no está exenta de ironía. Disney fue una de las empresas que demandó a Character AI en 2025, acusando a la plataforma de permitir que sus usuarios crearan personajes de IA basados en propiedades intelectuales de la compañía, desde Mickey Mouse hasta Darth Vader. Ahora, Disney está en primera fila para adquirir los activos de la startup que antes persiguió legalmente.
La adquisición, si finalmente se materializa, daría a Disney el control sobre una tecnología de IA conversacional que podría integrar en sus propios productos y servicios de entretenimiento, desde parques temáticos hasta plataformas de streaming.
El proceso de venta está previsto que concluya a finales de noviembre o principios de diciembre de 2026. Hasta entonces, Character AI seguirá operando, pero su destino como plataforma independiente parece estar sentenciado.
Fuentes: Reuters (Moneycontrol.com), 13 de octubre de 2026; Business Wire, 12 de octubre de 2026; Channel News Asia, 13 de octubre de 2026; Business Insider, 13 de octubre de 2026; Forbes Italia, 13 de octubre de 2026.
