
La famosa “guerra de consolas” que marcó décadas de la industria del gaming parece, a simple vista, haber quedado en el pasado. Aquellos años en los que Nintendo y Sega se disputaban la hegemonía en los 90, o en los que Sony y Microsoft chocaban en potencia y exclusivos desde los 2000, dieron paso a un escenario mucho más complejo. Hoy, con el crossplay y los lanzamientos multiplataforma, muchos medios anuncian su fin. Pero la realidad es otra: la guerra no desapareció, solo cambió de actores y de terreno.
De consolas a ecosistemas digitales
En los noventa, el campo de batalla eran los cartuchos y los CDs; en los dos mil, la potencia gráfica y las exclusivas definían quién ganaba. Hoy, el verdadero frente está en quién controla la relación directa con el jugador a través de servicios, plataformas digitales y catálogos.
El Xbox Game Pass simboliza este cambio: un servicio de suscripción que integra consola, PC y nube, eliminando las fronteras tradicionales. Sony, por su parte, refuerza PlayStation Plus y la PlayStation Store, manteniendo la apuesta por sus franquicias exclusivas pero con aperturas estratégicas al PC. Nintendo se aferra a su catálogo histórico y la eShop, apelando a nostalgia y franquicias eternas. En PC, el duelo es abierto: Steam vs. Epic Games Store, con estrategias que incluyen exclusivas temporales y mejores porcentajes para desarrolladores.
Nuevos jugadores: de publishers a gigantes tech
La disputa no solo involucra a las consolas tradicionales. Ubisoft, EA, Activision Blizzard y Square Enix desarrollan sus propios launchers (Ubisoft Connect, EA Play, Battle.net) para mantener independencia. Al mismo tiempo, gigantes como Apple, Google y Amazon apuestan por servicios de juegos en la nube o móviles, con mayor alcance que cualquier consola.
Como resume Sebastián Villamayor: “PC y consolas son como la Tierra, y mobile es como todas las galaxias en todos los universos posibles”. El futuro no está limitado a un hardware, sino a la capacidad de cada actor para construir un ecosistema sostenible.
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Voces locales: una guerra más difusa

El presidente de IGDA Paraguay, Marco Brunetti, lo sintetiza: “Antes había dos o tres polos principales. Hoy todo se volvió más multipolar: cross platform, Game Pass, juegos de Sony en PC, handhelds con Windows… Ya no es tanto un A vs. B, sino un todos contra todos”.
Para Manu Mostacholi, la clave está en la identidad de cada marca: “Nintendo entendió que gana con first party; Xbox apuesta a lo online accesible; Sony sigue jugando con la carta de la potencia gráfica y los exclusivos. Mientras, la guerra en PC mezcla portátiles de bajo costo con hardware de alta gama”.
Carlos Machado apunta al cambio estructural: “Antes la pelea era en potencia y exclusivos. Hoy la guerra va más por los juegos que mantienen popularidad, no por la consola. Fortnite está en todas partes”.
Pancho, de VJS Media, cree que la batalla está llegando a su ocaso: “Xbox ya cedió. El día que Sony saque un Uncharted o God of War en PC, la guerra habrá muerto definitivamente”.
Estrategias y declaraciones globales
El discurso de los líderes de la industria confirma esta evolución. Phil Spencer (Xbox) lo resumió en 2021: “No se trata de consolas, se trata de jugar donde quieras”. Desde Sony, Jim Ryan abrió las puertas al PC, reconociendo que es un mercado imposible de ignorar. Y Tim Sweeney (Epic Games) desafía el 30% de comisión de Steam y Apple, defendiendo la batalla por quién controla las tiendas digitales.
Fragmentación y dilema para los jugadores

El nuevo mapa ofrece más opciones que nunca, pero también más barreras. Las ventajas: crossplay, disponibilidad en múltiples dispositivos y catálogos masivos. Las desventajas: fragmentación en múltiples suscripciones, exclusivas repartidas entre plataformas y la sensación de que el jugador debe “alquilar” acceso en vez de poseer los juegos.
Como concluye Brunetti: “La guerra no terminó porque cuando hay guerras tecnológicas, o hay un vencedor claro o todos desaparecen. Aquí nadie desapareció, pero tampoco hay claridad: es un todos contra todos confuso”.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Qué fue la guerra de consolas?
La competencia directa entre fabricantes de consolas, primero Nintendo vs. Sega en los 90 y luego Sony vs. Microsoft desde los 2000.
¿Por qué se dice que terminó la guerra de consolas?
Porque hoy existen más juegos multiplataforma, crossplay y colaboraciones entre compañías, reduciendo la exclusividad como factor decisivo.
¿Cuál es el nuevo terreno de la guerra?
Servicios de suscripción, tiendas digitales y control de la relación directa con el jugador.
¿Qué papel juegan los publishers como Ubisoft o EA?
Crean sus propias plataformas para reducir dependencia de consolas y tener conexión directa con los usuarios.
¿Qué riesgos y beneficios tiene este nuevo escenario?
Ofrece más opciones y crossplay, pero genera fragmentación de catálogos y saturación de suscripciones.