
Highlights
– Juegos retro que encajan con el clima emocional de fin de año.
– Navidad explícita y espíritu festivo desde lo narrativo.
– Experiencias ideales para jugar en soledad y sin apuro.
Se suelen asociar los videojuegos multijugador, sociales o diseñados para encuentros familiares con las celebraciones de fin de año. No obstante, hay otro ritual igualmente legítimo y profundamente gamer: seleccionar un juego que esté en sintonía con el estado emocional de la Navidad y el Año Nuevo. No es cuestión de impresionar ni de competir, sino de conectar con sentimientos que son característicos de estas fechas, como la pausa, la introspección y la nostalgia.
En ese marco, muchos juegos retro funcionan mejor que cualquier otro juego que haya salido hace poco. No por su tecnología, sino por su tono, su atmósfera o la manera en que se comunican con el espíritu de fin de año. Esta selección está dirigida a títulos que se disfrutan incluso cuando se está solo, perfectos para terminar el calendario con control en mano.
Batman Returns (SNES, 1992): La Navidad en Gotham es tenebrosa
Batman Returns es uno de los escasos juegos que incorporan la Navidad de manera directa y continua. Gotham se presenta cubierta de nieve, con escenarios y música que evocan claramente el mes de diciembre. En lugar de una celebración brillante, sugiere que la ciudad es cínica, violenta y caótica.
El beat ’em up de Konami es conocido por su ritmo directo y sus cortas sesiones, ideales para jugar en la noche. No usa la Navidad como elemento decorativo, sino que la convierte en una parte central de su identidad. Es un juego de Navidad que no diluye su tono maduro.
Parasite Eve (PlayStation, 1998): contraste y conclusión de un ciclo
Ambientada en una Nueva York durante la Navidad, Parasite Eve emplea como motor de su narrativa el contraste entre horror y celebración. El temor persistente y el colapso biológico coexisten con la ópera, las decoraciones y el ambiente festivo.
Ese enfrentamiento de emociones se alinea naturalmente con el final del año, un lapso en el que lo hermoso y lo inquietante tienden a coexistir.
Es un juego perfecto para jugar durante largas sesiones entre Año Nuevo y Navidad, cuando el tiempo parece ir más lento.
Die Hard Trilogy (PlayStation, 1996): acción sin remordimientos
En la versión de videojuego no existe el debate sobre si Die Hard es o no una historia navideña. El juego se convierte en una opción ideal para desahogar energía durante las fiestas debido a su ritmo acelerado, sus escenarios identificables y su estilo arcade.
No persigue una narración compleja ni profundidad. Desempeña una función precisa: proporcionar acción de inmediato. Es perfecto para jugar entre brindis o breves descansos, y muestra que la Navidad puede ser también explosiva.
Home Alone (SNES / Genesis, 1991–1992): nostalgia directa
Home Alone no destaca por su diseño ni por su complejidad, pero sí por su carga emocional. La casa decorada, las trampas y la música remiten de forma directa a una de las películas más repetidas de diciembre.
Funciona como un objeto nostálgico puro. No requiere ninguna explicación o contexto. Es el equivalente interactivo de poner una película navideña mientras cae la noche.
EarthBound (SNES, 1994): un espíritu festivo sin Navidad de manera explícita
EarthBound no se desarrolla en Navidad, aunque sí tiene una conexión muy fuerte con el espíritu de fin de año. Es un juego acerca de la comunidad, el crecimiento, las despedidas y los vínculos, los cuales son temas claves cuando se termina un ciclo.
Perfecto para los días que siguen a las festividades, cuando el ruido disminuye y surge la oportunidad de reflexionar. EarthBound no celebra de forma ruidosa; acompaña. Y eso lo vuelve especialmente valioso en estas fechas.
Por qué estos juegos funcionan en fin de año





Estos títulos comparten una característica esencial: no dependen de la actualidad ni del hype. Acompañan el estado emocional del jugador en lugar de exigir atención constante.
Navidad y Año Nuevo no piden novedades. Piden experiencias que se sientan bien en ese momento. Y estos juegos retro, décadas después, siguen cumpliendo ese rol.
