
Highlights
El vecino que crece
Brasil mueve 8.000 millones de dólares anuales, Argentina exporta el 77% de su producción y Uruguay se posiciona como un centro de excelencia “boutique” con unos 20 estudios. Paraguay, en cambio, aún no tiene cifras consolidadas en el informe regional.
El talento existe, las políticas no
La escena local acumula logros recientes —desde éxitos en Fortnite hasta desarrollos con proyección internacional—, pero lo hace por resiliencia individual, no como resultado de un ecosistema maduro con financiamiento y estrategias de retención de talento.
Lecciones aplicables
El informe OVEA señala que el acceso al financiamiento y la fuga de talento son los principales obstáculos en la región. Paraguay puede aprender de los incentivos fiscales de Brasil, los fondos concursables de Chile o las convocatorias del MIEM en Uruguay para construir su propia hoja de ruta.
El informe “Panorama de la Industria de Videojuegos en Latinoamérica” publicado por el Observatorio de la Industria de Videojuegos y Deportes Electrónicos de Argentina (OVEA) en agosto de 2025 dibuja un mapa regional donde la industria del gaming ya no es promesa, sino realidad económica consolidada. Brasil mueve 8.000 millones de dólares anuales. México factura 2.300 millones. Argentina exporta el 77% de su producción. Uruguay, con apenas 20 estudios, se posiciona como un centro de excelencia “boutique”.
En el mismo mapa, Paraguay aparece como un punto casi invisible. No hay cifras consolidadas en el informe. No hay políticas públicas específicas. IGDA Paraguay sigue con sus esfuerzos para consolidar una asociación sectorial con representación regional, aún en crecimiento. Y sin embargo, la escena local viene acumulando logros que, mirados desde la perspectiva del informe, adquieren una dimensión distinta: no son el resultado de un ecosistema maduro, sino de la resiliencia individual de unos pocos.
Por ello, y de cara a aportar a la conversación sobre este tema, usamos el informe citado más arriba para evaluar las experiencias de los países del Mercosur —Brasil, Argentina, Chile y Uruguay—, las tendencias transversales que atraviesan la región y las recomendaciones estratégicas del informe, de cara a extraer lecciones aplicables a la industria paraguaya de videojuegos, a la luz de los desarrollos recientes documentados sea en 20XX Gaming News como en otros press outlets connacionales.
La lección de los vecinos: políticas públicas como factor diferencial

Uno de los hallazgos más contundentes del informe es la correlación directa entre la existencia de marcos regulatorios de fomento y la madurez de cada industria nacional. Brasil sancionó el Marco Legal dos Games (Lei 14.852/2024), que reconoce el desarrollo de videojuegos como actividad de investigación, desarrollo e innovación tecnológica, otorgando beneficios fiscales similares a los de otras industrias culturales.
Argentina cuenta con la Ley de Economía del Conocimiento, que reduce impuestos a las empresas del sector. Chile ofrece subsidios directos para producción a través del Fondo Audiovisual y programas de CORFO.
Colombia, con su estrategia de Economía Naranja, combina subsidios, crédito y beneficios fiscales a través de entidades como MinTIC, Innpulsa y ProColombia.
En Paraguay no existe una ley equivalente. Tampoco un fondo específico para desarrollo de videojuegos. Los estudios locales dependen casi exclusivamente del autofinanciamiento y, en el mejor de los casos, de acuerdos con publishers internacionales que, como se documentó en artículos anteriores, han permitido a equipos como los de We’re Cooked y UNO Royale acceder a mercados globales, pero sin una red de contención local que sostenga el ecosistema en su conjunto.
El informe es claro: “El nivel de madurez de cada industria nacional está directamente correlacionado con la existencia y la calidad de las políticas de fomento”. Paraguay parte con desventaja estructural.
Talento: el activo que también es pasivo
El informe identifica al capital humano como “el principal activo y la ventaja competitiva más significativa de la industria de videojuegos latinoamericana”. Pero también señala una paradoja: ese mismo talento es la principal debilidad estructural, porque la competencia de empresas extranjeras que contratan de forma remota genera una “fuga de recursos humanos” difícil de contener.
En Paraguay, el fenómeno tiene características particulares. Los casos de Bethania Aguilera y Saúl Sanchez, que trabajan para Future Trash mientras desarrollan su propia IP, o el de Ingrid Peñailillo, que colaboró con Mattel en UNO Royale, muestran que el talento local ya es parte de cadenas globales de producción. La pregunta es si esos profesionales, una vez formados y con experiencia internacional, encuentran condiciones para radicarse en el país y seguir desarrollando desde acá.
El informe recomienda a los estudios “crear propuestas de valor atractivas para sus empleados, incluyendo participación en las ganancias, una cultura empresarial sólida y oportunidades de desarrollo profesional”. En Paraguay, donde la mayoría de los estudios son microempresas de menos de cinco personas, implementar esas estrategias requiere un nivel de capitalización que pocos tienen.
Financiamiento: el talón de Aquiles regional

El acceso a capital es una de las barreras más persistentes para el desarrollo de la industria en toda América Latina. El informe señala que la mayoría de los estudios dependen del autofinanciamiento (bootstrapping) y de acuerdos con publishers internacionales. Los fondos públicos, donde existen, son vitales para las etapas tempranas.
En Paraguay, esa dependencia es casi absoluta. El bootcamp de Roshka Studios, documentado en este medio, representa una excepción: una empresa privada invirtiendo en formación de talento. Pero no hay un fondo público al que los estudios puedan postular para desarrollar prototipos. Tampoco hay líneas de crédito específicas para la industria creativa. La recomendación del informe para gobiernos —”diseñar marcos regulatorios integrales que ofrezcan incentivos fiscales, seguridad jurídica y fomento a la exportación”— resuena como una asignatura pendiente.
El informe también recomienda a inversores y publishers “adoptar una visión dual de la región: no solo como mercado de consumo, sino como semillero de propiedad intelectual original”. Para Paraguay, esa mirada es estratégica. Los casos de UNO Royale (con participación local en desarrollo para una licencia global) y We’re Cooked (reconocido por Epic’s Picks) demuestran que hay capacidad de producción de alto nivel. Lo que falta es que inversores y publishers internacionales empiecen a ver al país como un socio potencial, no solo como un mercado de consumo secundario.
Tendencias transversales: mobile, esports y el desafío de la retención
El informe identifica tres tendencias transversales en la región: el dominio del juego móvil, la profesionalización de los esports, y el desarrollo y retención de talento.
Juego móvil: En Paraguay, el desarrollo mobile ha sido históricamente el principal motor de exportación. Warani Studios publicó varios títulos en Google Play, y el bootcamp de Roshka se enfoca específicamente en juegos móviles con potencial global. Sin embargo, el informe señala que la región aún enfrenta desafíos relacionados con la baja bancarización en ciertos segmentos, lo que limita el potencial de monetización directa. Los estudios paraguayos que apuestan por el modelo free-to-play con microtransacciones deben tener en cuenta esa variable.
Esports: El informe destaca la consolidación de la Liga Latinoamérica (LLA) de League of Legends con sede en Santiago de Chile, y la profesionalización de equipos en toda la región. Paraguay, hasta ahora, ha tenido una presencia marginal en la escena competitiva, aunque eventos locales como torneos universitarios y comunitarios sugieren un interés creciente. El desafío es convertir ese interés en un ecosistema profesional que, a su vez, pueda generar empleo y visibilidad para los desarrolladores locales.
Retención de talento: El informe señala que “la misma cualidad que hace a América Latina atractiva para la inversión extranjera y el outsourcing se convierte en una barrera para que las empresas locales puedan retener a sus profesionales más experimentados”. En Paraguay, el trabajo remoto para estudios internacionales es una de las principales fuentes de ingreso para desarrolladores calificados. El desafío es que ese flujo no sea unidireccional: que los profesionales que adquieren experiencia en el exterior encuentren razones para volver, o para quedarse, y para invertir su capital de conocimiento en proyectos locales.
Oportunidades para Paraguay: coproducción regional y nichos de especialización

El informe recomienda a los estudios “fomentar la colaboración regional, explorando coproducciones entre países latinoamericanos para desarrollar proyectos de mayor escala y presupuesto”. Paraguay tiene una oportunidad única en ese sentido: al no tener una industria masiva, puede posicionarse como socio estratégico para estudios más grandes de Argentina, Brasil o Chile, ofreciendo costos competitivos y talento calificado.
También recomienda “diversificar modelos de negocio, explorando el desarrollo de ‘juegos serios’ para sectores corporativos, de salud y educación”. En Paraguay, hay antecedentes: Warani desarrolló Descubriendo Ñeembucu y Chaco Rapére, juegos educativos con financiamiento público o privado. Escalar ese tipo de proyectos podría generar flujos de ingresos más estables y menos dependientes de la volatilidad del mercado de entretenimiento global.
Finalmente, el informe recomienda “implementar estrategias de retención de talento, incluyendo participación en las ganancias y una cultura empresarial sólida”. En un país donde la mayoría de los estudios son unipersonales o equipos de dos o tres personas, esto parece un lujo. Pero los casos de éxito reciente —We’re Cooked, UNO Royale, RavenFall— sugieren que algunos equipos están alcanzando una escala donde estas estrategias son no solo posibles, sino necesarias para seguir creciendo.
Políticas públicas: lo que otros tienen y nosotros no
La tabla comparativa del informe es reveladora. Brasil tiene el Marco Legal dos Games. Argentina tiene la Ley de Economía del Conocimiento. Chile tiene el Fondo Audiovisual y programas de CORFO. Colombia tiene la Economía Naranja, Crea Digital y Apps.co. Perú tiene el Concurso Nacional de Desarrollo de Videojuegos del Ministerio de Cultura. Uruguay tiene la Ley de Software y el Crédito Fiscal para I+D.
Paraguay no tiene ninguna línea equivalente.
El informe recomienda a los gobiernos “reconocer la industria de los videojuegos como un sector estratégico de la economía del conocimiento”. En Paraguay, ese reconocimiento aún no ocurre a nivel de políticas públicas. Leyes como la de Fomento al Audiovisual no contienen reglamentación específica para videojuegos. Los fondos de REDIEX o del INAP podrían aplicarse a proyectos del sector, pero no hay exclusividad en líneas o programas de fomento diseñados para la realidad del desarrollo local.
La paradoja es que, a pesar de esa ausencia, la escena paraguaya ha logrado hitos que otros países de la región envidiarían. El reconocimiento de Epic’s Picks para We’re Cooked, la colaboración con Mattel para UNO Royale, la proyección internacional de RavenFall y Lost Tales, son logros obtenidos sin red de contención pública. La pregunta es cuánto más podrían crecer esos mismos equipos si tuvieran acceso a los instrumentos que ya existen en los países vecinos.
El momento de articular
La industria de videojuegos en Paraguay está en un punto de inflexión. Los casos documentados en este medio en los últimos meses demuestran que hay talento, hay capacidad de ejecución y hay proyección internacional. Pero también muestran que los logros son individuales, no sistémicos. Bethania y Saúl lograron su acuerdo con Future Trash por un post en Reddit, no por un programa de promoción de exportaciones. Ingrid Peñailillo trabajó para Mattel a través de contactos internacionales, no por una cámara de comercio bilateral.
El informe del OVEA ofrece una hoja de ruta que Paraguay puede empezar a recorrer, aunque sea con retraso. Las recomendaciones para gobiernos —diseñar marcos regulatorios, invertir en educación STEM y creativa, abordar la fuga de talento— son tareas pendientes. Las recomendaciones para estudios —fomentar la colaboración regional, diversificar modelos de negocio, crear estrategias de retención de talento— son desafíos inmediatos.
El momento es propicio. La región mira a los videojuegos como un sector estratégico. Los casos de éxito local demuestran que Paraguay puede competir. Lo que falta es articular un ecosistema que pase de la resiliencia individual a la sostenibilidad colectiva. Y eso, a diferencia de un post en Reddit, no se logra de un día para el otro.
