
Highlights
– La Global Game Jam Paraguay 2026 reunió a cerca de 90 participantes y cerró con 13 juegos desarrollados en 48 horas.
– El evento combinó sedes presenciales, participación virtual y un cierre transmitido en vivo por 20XX Gaming News.
– Más que resultados perfectos, la Jam consolidó procesos, aprendizaje colectivo y comunidad.
La Global Game Jam 2026 en Paraguay finalizó el pasado 1 de febrero, y tenemos mucho de que hablar concerniente a ello. Durante dos días intensos, desarrolladores, artistas, músicos, diseñadores y curiosos se repartieron, en esta maratón de desarrollo de videojuegos organizado por IGDA Capítulo Paraguay, entre sedes presenciales en Asunción y Ciudad del Este, además de una participación virtual activa que se integró al evento de forma orgánica.
Prototipos imperfectos, ideas que piden pista, equipos que se conocieron bajo presión y una certeza compartida: la escena local sigue creciendo, pero ya no desde el entusiasmo ingenuo, sino desde la experiencia.
El resultado concreto fue claro: 13 juegos desarrollados en 48 horas, presentados formalmente durante el cierre, en un formato híbrido que reflejó con bastante precisión el estado actual del gamedev local. Adaptable, colaborativo y, sobre todo, consciente de sus propias limitaciones.
Un cierre que fue también una vitrina
El evento de clausura, que contó con la transmisión exclusiva de 20XX Gaming News durante la emisión de Master Tester a través de Twitch y YouTube, funcionó como algo más que una simple ronda de presentaciones. Fue un espacio de exhibición, pero también de aprendizaje colectivo.
Cada equipo tuvo la oportunidad de mostrar su juego, explicar decisiones de diseño, compartir errores y, en muchos casos, reírse de los problemas técnicos que aparecieron en el camino.
Ahí también apareció uno de los grandes aprendizajes de esta edición: saber improvisar sin perder el eje. Cuando algo fallaba —un HDMI rebelde, un proyector que no respondía, un micrófono que decidía tomarse un descanso— nadie entraba en pánico. Se resolvía, se seguía y listo. Una habilidad clave para cualquier persona que pretenda dedicarse, aunque sea parcialmente, al desarrollo de videojuegos.
Más que resultados perfectos, procesos reales

Desde la organización se insistió en una idea que atravesó todo el cierre: no todos los juegos tienen que quedar “bien” para que la experiencia valga la pena. La Jam no es una competencia ni una vidriera de productos terminados, sino un espacio para entrenar habilidades que después son imprescindibles en proyectos más largos: gestión del tiempo, comunicación entre disciplinas, toma de decisiones bajo presión y, sobre todo, la capacidad de cerrar algo.
Ese enfoque se reflejó en los relatos de los equipos. Varios mencionaron errores que hoy no volverían a cometer: cambiar de motor a mitad de la Jam, subestimar el tiempo que lleva integrar audio o intentar agregar más mecánicas de las que el reloj permite. Pero lejos de sonar como confesiones derrotistas, esas reflexiones se presentaron como parte del aprendizaje colectivo.
Juegos distintos, un mismo eje: las máscaras como disparador creativo
Si hay algo que quedó claro al cierre de la Global Game Jam Paraguay 2026, es que el tema de este año —Máscaras— no fue un simple título bonito sobre el papel, sino un hilo conductor que permitió explorar mecánicas, narrativas y enfoques muy distintos.
En las presentaciones del cierre se vio cómo cada equipo interpretó el concepto desde su propia óptica: social, mecánica, simbólica, emocional o incluso humorística. Lo que sigue es un repaso por los 12 juegos desarrollados durante las 48 horas, con sus ideas centrales y lo que cada uno aportó al mosaico de propuestas.
La Triada Oscura
Quizás uno de los más narrativos del grupo, este RPG creado en RPG Maker explora las máscaras como modificadores de estadísticas y decisiones morales. En la demostración, se mostró cómo la elección de una máscara altera los resultados de desafíos clave, subrayando la conexión entre identidad, rol y consecuencias en la historia —una lectura madura que fue celebrada por el público por su claridad temática y cohesión mecánica.
Week Survivor
Este proyecto tomó una ruta más social y humorística. Plantea la semana laboral como un campo de batalla donde el jugador debe elegir máscaras (estrategias sociales) para lidiar con un jefe exigente y obstáculos cotidianos del trabajo. Cada máscara tiene un “tiempo de uso” y abusar de ellas deteriora la integridad del personaje. La propuesta, más que un juego tradicional, fue una metáfora jugable sobre equilibrio personal y desgaste emocional.
RitualTIKI
De corte más competitivo y táctico, RitualTIKI mezcló elementos de deducción social con mecánicas rápidas de juego de máscaras. Inspirado en mecánicas de engaño y rol oculto, el equipo explicó su núcleo: los jugadores deben seguir pistas, gestionar habilidades de máscaras y deducir quién es traidor antes de que se acabe el tiempo. Su idea de equilibrar estrategia, cooperación y tensión le dio un toque distinto al resto de la jam.
Katashiro
Aventurándose en un terreno híbrido entre visual novel y puzzle, Katashiro situó su propuesta en un Japón feudal estilizado. La narrativa se construye alrededor de inferencias emocionales: elegir qué máscara usar para reflejar o influir en el estado anímico de personajes no jugables. Esta apuesta más reflexiva y estética combinó diseño 2D con una banda sonora y atmósfera muy cuidadas, lo que la convirtió en una de las muestras más elegantes del cierre.
Mask Hunt
Aquí la mascarada se volvió búsqueda: Mask Hunt es un juego de cazadores de tesoros donde el objetivo es ser el primero en encontrar una máscara misteriosa oculta en escenarios ricos en detalles. La propuesta se apoyó en exploración y reconocimiento de patrones, y fue celebrada por su ritmo accesible y su clara conexión con el tema central de la jam.
The Glass Facade
Con un giro más dramático, este título coloca al jugador en la piel de alguien que, tras la pérdida de un ser querido, descubre que un accidente fue un crimen planeado. La máscara [aunque simbólica] se utiliza como mecánica narrativa que revela pistas al avanzar. El enfoque combinó thriller emocional con exploración de escenas, aportando un tono más serio y profundo al conjunto de juegos.
Vestigios
Vestigios llevó la máscara al terreno del misterio detectivesco. En este juego acompañás a Noah, un detective retirado que sigue persiguiendo pistas para resolver enigmas. La máscara funciona aquí como herramienta interpretativa: cada una abre diferentes vías de investigación. Este giro narrativo y de mecánicas encajó con propuestas de juego de rol investigativo.
MASKWAY
Más directo en su mecánica, MASKWAY plantea niveles en los que encontrar la máscara correcta revela partes ocultas del escenario. Fue una propuesta centrada en la exploración ambiental y percepción, con un enfoque minimalista pero efectivo, y que se sostuvo sobre la simplicidad del objetivo: “descubre y observa lo invisible”.
Pombero: Mondaha Tembiasakue
En este proyecto, el equipo apostó por una novela gráfica interactiva inspirada en mitos y leyendas del monte paraguayo. Jugar como el Pombero —una figura mitológica— y usar máscaras para influir en la percepción de otros personajes fue no sólo una interpretación temática, sino también un puente con la cultura local.
Mask Tato
Entre lo lúdico y lo absurdo, Mask Tato presenta un mundo donde un personaje en ropa interior debe encontrar máscaras para sobrevivir. Aunque simple en concepto, el juego apostó por mecánicas de supervivencia y humor, un recordatorio de que la jam también es espacio para ideas ligeras y creativas sin demasiadas reglas rígidas.
CLICKSPER
Al acercarse al género shooter, este juego planteó una experiencia de acción rápida y caótica con máscaras que otorgan habilidades temporales. Fue uno de los proyectos con ritmo más acelerado, apelando a jugadores que buscaban intensidad inmediata y mecánicas directas.
Maskmorras
Un diseño más estratégico y “tradicional” fue Maskmorras, un juego tipo supervivencia por niveles que combina cartas y gestión de recursos. Las máscaras aquí no son solo cosméticas: cambian las estadísticas y habilidades de los personajes, lo que introdujo una capa de decisión táctica interesante en partidas cortas.
La Pregunta propone una experiencia que gira en torno a una idea. A través del fútbol como superficie narrativa, el juego indaga en lo que hay detrás de ese imaginario popular.
Lo que se aprende cuando se muestra el juego

Uno de los momentos más valiosos del cierre fue escuchar a los equipos hablar de lo que no funcionó. No desde la queja, sino desde la autocrítica. Evitar cambiar de motor a mitad del proceso, definir bien el alcance desde el inicio y comunicarse mejor entre áreas fueron consejos que se repitieron.
También se destacó la importancia de integrar a los participantes virtuales en igualdad de condiciones. Cuando eso sucede, el aprendizaje se multiplica y la comunidad se expande más allá del espacio físico.
Comunidad, continuidad y lo que viene después
Más allá de los juegos, el mensaje final fue claro: esto no termina acá. Desde IGDA Paraguay se invitó a los participantes a mantenerse activos en los canales de Discord y WhatsApp, seguir las redes y estar atentos a futuras actividades durante el año. Se habló de nuevas jams, encuentros, instancias de mentoría y, algo no menor, del rol de la prensa y la difusión para dar visibilidad a los proyectos que decidan seguir adelante.
Varios equipos manifestaron su intención de pulir sus prototipos, recibir feedback y, eventualmente, pensar en publicaciones más formales. No como una obligación, sino como una posibilidad concreta.
Un cierre que deja base

La Global Game Jam 2026 en Paraguay dejó números claros —12 juegos, alrededor de 90 participantes— pero, sobre todo, dejó una base humana y creativa más sólida. Equipos que se conocieron trabajando, gente que se animó por primera vez y volvió con ganas de repetir, y una organización que entiende que crecer no es hacer más ruido, sino generar mejores condiciones.
Al despedirse, el presidente del gremio, Marco Brunetti, dejó un mensaje simple y directo: cada juego, terminado o no, importa. Cada experiencia suma. Y cada Jam es un paso más en la construcción de una escena que ya no está probando si puede existir, sino pensando cómo quiere crecer.
El próximo encuentro llegará. Y cuando lo haga, muchas de estas máscaras volverán a aparecer… pero con nuevas capas, nuevas ideas y, seguramente, menos miedo a equivocarse.
Esta edición contó con el apoyo del Instituto Nacional del Audiovisual Paraguayo (INAP); la Dirección de Cultura y Turismo de la Municipalidad de Asunción; el Centro Cultural de la Ciudad “Manzana de la Rivera”; Snowhorse Games, Roshka Studios, VJS Media y 20XX Gaming News.
