
Highlights
Mezcla única de azar manipulable y estrategia profunda.
Más de 150 objetos para romper la aleatoriedad.
Debut sólido de Panic Arcade, adictivo y original.
CloverPit no intenta disimular nada: quiere atraparte, agotarte, hacerte dudar de tus decisiones y, aun así, obligarte a darle a la palanca una vez más. Los autores de este título lo describen como el “hijo demoníaco de Balatro y Buckshot Roulette”, y ofrecen un juego en el que se entrelazan la dependencia del azar, la estrategia y la presión psicológica dentro de un laberinto de deuda sin fin. No es un juego de apuestas, pero juega con la estética y la tensión emocional de una sala clandestina. Aquí no existe el dinero real, pero sí la sensación de que tu vida está siendo hipotecada con cada giro.
El punto de partida es brutalmente simple: despiertas encerrado en una celda ruinosa con solo dos aliados —una máquina tragaperras y un cajero automático— y una deuda que debes pagar al final de cada ronda. Si no la cubres, caes. Así de directo, así de despiadado. No hay tutoriales extensos ni promesas de seguridad: CloverPit quiere que aprendas perdiendo… muchas veces.
Un infierno con 150 caminos posibles

Lo que hace que este “infierno de escape room” funcione es la variedad de opciones disponibles para manipular la suerte. El juego cuenta con más de 150 objetos, talismanes y combinaciones, los cuales fueron creados para retar la aleatoriedad y transformar cada run en un rompecabezas único. ¿Vas por una estrategia agresiva que se basa en multiplicadores? Este arsenal determina tu estilo de juego. ¿Te gusta acumular cofres raros? ¿O deseas minimizar la aparición de símbolos innecesarios y maximizar las probabilidades?
A primera vista, la dependencia del azar puede resultar frustrante. Algunos jugadores lo percibirán como un “o ganas fácil, o mueres al instante”. Sin embargo, detrás de esa capa de desorden se oculta un RPG de estrategia inteligente en el que cada mejora equipada afecta a los símbolos que aparecerán. La clave consiste en comprender que no estás jugando contra la pura casualidad, sino contra tu capacidad para darle forma.
La deuda: el verdadero enemigo

La deuda en aumento que recibes a través de llamadas telefónicas perturbadoras es el componente narrativo más resaltante. La técnica es simple, pero eficiente: si realizas el pago en el plazo establecido, obtendrás tickets para comprar actualizaciones nuevas. Esto produce un ciclo de recompensa y riesgo que puede volverse adictivo. Cada victoria te motiva a seguir adelante, cada fracaso te impulsa a intentarlo “una vez más”.
El diseño del juego hace que la tensión se mantenga invariable. No sabes si el próximo cambio será una sentencia instantánea o un milagro de salvación. CloverPit es excepcional en ese ámbito emocional: transforma el estrés en diversión y lo hace de una manera que inquieta.
Un ambiente de adicción y declive

CloverPit fusiona sonidos intensos, colores vibrantes y efectos luminosos que evocan la situación mental de una persona atrapada en una adicción. No es un juego que busque sutileza; quiere incomodarte. Y lo consigue. Las animaciones de los símbolos, el ruido de los rodillos y la interfaz opresiva generan una energía casi hipnótica que explica por qué algunos jugadores comparan la experiencia con ver a alguien “apretar botones durante horas sin pestañear”.
Pero también hay humor negro, detalles siniestros y un trasfondo narrativo que sugiere que estás escapando de algo más que una simple deuda. No todo se explica, y ahí está parte de su encanto.
Un debut más que prometedor

CloverPit es el primer título del estudio Panic Arcade, y lo cierto es que el debut sorprende. El juego funciona extremadamente bien tanto en PC como en Steam Deck, manteniendo fluidez y tiempos de carga mínimos. Es verdad que podría aprovecharse de más modos o contenido, pero lo que proporciona actualmente es suficiente para asegurar horas de experimentación compulsiva.
La colaboración de la comunidad ha sido destacada, y con razón: pocos juegos consiguen reflejar la esencia de la adicción y convertirla en un sistema de juego cohesivo y ameno. CloverPit lo realiza con un toque de malicia, tensión y estilo.
¿Recomendado? Absolutamente
Si buscas una experiencia distinta, desafiante, adictiva y con suficientes capas de estrategia como para justificar cada derrota, CloverPit merece tu atención. No te enseñará a apostar, no te llevará a un casino real y no usa dinero verdadero, pero sí pondrá a prueba tu relación con la suerte y tus impulsos. Y lo hará con una sonrisa siniestra.
