
Highlights
Salario promedio de USD 142.000 y mediana de USD 129.000. El 60% reportó aumentos respecto a 2024.
Brechas persistentes: mujeres -24% y no blancos -27% frente a sus pares. Diseñadores senior muestran disparidad marcada por género.
Alta precariedad laboral pese a salarios altos: 24% despedidos y 80% ve la industria como insegura. 64% apoya la sindicalización; solo 9% pertenece a un sindicato.
El GDC 2025 Game Industry Salary Report llegó con números contundentes y un mensaje claro: la industria del videojuego en Estados Unidos es lucrativa, pero profundamente desigual. El documento revela que el salario promedio es de USD 142.000, con una mediana de USD 129.000, y que el 60% de los profesionales vio un aumento respecto a 2024. Sin embargo, esos datos brillantes conviven con brechas salariales marcadas, despidos masivos y una percepción creciente de inseguridad en el sector.
Altos ingresos, pero no para todos
Los salarios más elevados provienen de estudios AAA, corporaciones grandes y puestos obtenidos por reclutamiento o referencias, una muestra de cómo el networking sigue siendo un factor crítico. La educación formal, según el reporte, tiene una influencia limitada, aunque los profesionales con máster o doctorado sí obtienen ingresos sensiblemente superiores.
En beneficios, el 85% recibe seguro médico, aunque casi siempre vinculado a empresas grandes. A pesar del buen promedio salarial, el 53% considera que está subcompensado, una cifra que sube entre contratistas, mujeres, personas no binarias y trabajadores no blancos. Además, si bien el 80% afirma que puede cubrir sus necesidades básicas, un 22% apenas lo logra o directamente no llega.
Las áreas donde más se siente la falta de compensación adecuada son marketing, artes visuales y gestión, posiciones que históricamente arrastran brechas salariales y cargas laborales altas.

Despidos y una estabilidad cada vez más frágil
La crisis de empleo que golpeó severamente al gaming en 2024 y 2025 queda evidente en el estudio: el 24% de los encuestados fue despedido en los últimos dos años y casi la mitad todavía no consiguió volver a trabajar. Del total de profesionales desempleados, un 40% afirma haber enviado más de 100 solicitudes sin éxito.
No sorprende entonces que el 80% crea que trabajar en videojuegos es menos seguro que otras profesiones. Y aun así, la pasión por el medio se impone: el 82% planea seguir en la industria en los próximos cinco años, un testimonio claro de la resiliencia y vocación del sector.
Brechas salariales que se resisten a desaparecer
Uno de los puntos más críticos del informe es la desigualdad. En promedio, las personas no blancas ganan un 27% menos que sus colegas blancos, mientras que las mujeres perciben un 24% menos que los hombres. Las cifras se vuelven aún más duras en roles creativos clave. Entre diseñadores con más de seis años de experiencia, el 68% de los hombres supera los USD 125.000, frente a apenas 38% de mujeres y personas no binarias.
Transparencia y sindicalización: un cambio cultural en marcha
La conversación sobre condiciones laborales también avanza. Según el reporte, solo el 29% trabaja en empresas con algún nivel de transparencia salarial, y un 18% asegura que su compañía prohíbe discutir salarios.
En paralelo, la idea de sindicalización crece fuerte:
- 64% apoya la sindicalización,
- 56% estaría dispuesto a unirse a un sindicato,
- pero solo 9% pertenece actualmente a uno.

Una conclusión contundente
El estudio retrata una industria con altos salarios y gran talento, pero también desigual, volátil y desgastada por los despidos. Con brechas de género y raza persistentes, la discusión sobre transparencia, sindicalización y estabilidad laboral ya no es opcional: es la agenda urgente del desarrollo de videojuegos moderno.
