Sony Interactive Entertainment se enfrenta a una demanda colectiva presentada el 18 de junio de 2026 en San Francisco por cuatro jugadores que alegan que la compañía está incumpliendo la ley californiana AB 2426. Esta ley, que entró en vigor en 2025, obliga a las tiendas digitales a informar claramente a los clientes cuando adquieren una licencia para un producto digital y no la propiedad del mismo. Los demandantes argumentan que los botones “Buy Now” y “Confirm Purchase” de la PlayStation Store hacen creer al usuario que está comprando el juego en propiedad, cuando en realidad solo está recibiendo una licencia limitada y revocable de uso.
La ley AB 2426 y la transparencia en las compras digitales
La ley AB 2426, que entró en vigor en 2025, fue diseñada para proteger a los consumidores de compras digitales engañosas. La ley exige que las tiendas digitales informen de manera clara y destacada a los clientes cuando están comprando una licencia para un producto digital, en lugar de adquirir la propiedad del mismo. En la PlayStation Store, Sony incluye una nota sobre la licencia encima del botón de compra, pero los demandantes argumentan que el texto es demasiado pequeño y fácil de pasar por alto. La demanda alega que un “cliente razonable que completa una compra no necesariamente notaría esta divulgación”.
Los abogados de los demandantes señalan que el proceso de compra en la PlayStation Store no requiere que los clientes marquen una casilla para confirmar que han leído y comprendido los términos de la licencia. Esta falta de un paso de confirmación explícito, combinada con el lenguaje de los botones de compra, crea una situación en la que los consumidores pueden no ser plenamente conscientes de lo que están adquiriendo. La demanda busca que el tribunal obligue a Sony a modificar sus prácticas y a compensar a los jugadores afectados.
El contexto de los cierres de juegos y la pérdida de acceso
El momento de la demanda no es casual. En las últimas semanas y meses, varios juegos han sido desconectados de sus servidores en línea, dejando a los jugadores sin acceso a títulos que pagaron. Aunque muchos de estos juegos no son propiedad de Sony, la demanda se produce después de que Destruction AllStars, un exclusivo de PS5 publicado por Sony, fuera retirado de la tienda y sus servidores en línea fueran apagados. El juego, lanzado en 2021, perdió su modo multijugador en mayo de 2026 y su modo para un jugador dejará de funcionar en noviembre del mismo año.
El caso de Destruction AllStars es un ejemplo de cómo los jugadores pueden perder el acceso a juegos que compraron debido al cese del soporte en línea. Esta situación ha alimentado el debate sobre la propiedad digital y ha dado impulso al movimiento “Stop Killing Games”, que aboga por la preservación de los juegos después de que los editores dejen de darles soporte. La demanda contra Sony se enmarca en este contexto más amplio de creciente conciencia sobre los derechos de los consumidores en el ámbito de los juegos digitales.
Implicaciones para la industria y precedentes legales
El caso podría sentar un precedente importante para toda la industria del videojuego. Si los tribunales fallan a favor de los demandantes, otras tiendas digitales como Steam, la Epic Games Store o la Nintendo eShop podrían verse obligadas a modificar sus procesos de compra para cumplir con requisitos de transparencia más estrictos. La ley AB 2426 se inspiró en parte en una demanda contra Valve que finalmente se retiró, y ahora Sony es el objetivo de una acción legal similar.
La demanda subraya la tensión entre el modelo de negocio de las plataformas digitales, que venden licencias en lugar de propiedad, y las expectativas de los consumidores, que a menudo creen que están comprando el juego en sí. A medida que la industria se vuelve cada vez más digital, esta cuestión adquiere una relevancia creciente. La demanda contra Sony podría ser un catalizador para un cambio en la forma en que las tiendas digitales comunican a los consumidores la naturaleza de sus compras, y para una mayor conciencia entre los jugadores sobre lo que realmente adquieren cuando compran un juego en formato digital.
Fuente: GameRant / Aftermath / Hi-Tech Mail, 22 de junio de 2026
