La situación ha generado debate sobre los procesos automatizados de revisión de Valve, que según el estudio no permiten una verificación adecuada de la titularidad de los derechos.
El desarrollador declaró que no puede costear una carta de abogados que certifique la legitimidad de su propia propiedad intelectual, lo que deja el proyecto en un limbo legal administrativo.

Este tipo de situaciones no son aisladas: otros estudios independientes han reportado problemas similares con los sistemas de verificación de Steam, que priorizan la protección contra infracciones aún a riesgo de bloquear contenido legítimo.
Fuente: VGC, 11 de mayo de 2026
