La Asamblea Estatal de California aprobó el 27 de mayo de 2026 el proyecto de ley AB 1921, conocido como “Protect Our Games Act”, con 43 votos a favor y 16 en contra. La iniciativa, impulsada por el movimiento ciudadano “Stop Killing Games” liderado por el youtuber Ross Scott, busca garantizar que los jugadores puedan seguir accediendo a los videojuegos digitales incluso después del cese de servicios en línea por parte de las empresas desarrolladoras.
La ley obliga a las compañías a proporcionar un aviso previo de al menos 60 días antes del cierre de servidores o cualquier cambio que impida el “uso ordinario” del juego. Además, deben ofrecer una solución viable para que los consumidores puedan continuar jugando —como un parche para modo offline o soporte para servidores comunitarios— o, en caso de no ser posible, un reembolso completo del importe pagado.
La normativa aplica a los juegos digitales vendidos por primera vez o relanzados sustancialmente en California después del 1 de enero de 2027. Quedan excluidos los títulos por suscripción, los free-to-play y aquellos que ya son jugables offline de forma indefinida.
La Entertainment Software Association (ESA) se opuso al proyecto, argumentando que abrir el código de los servidores podría generar problemas de seguridad y de propiedad intelectual. En contraste, la Video Game History Foundation y otras organizaciones de preservación respaldaron la medida, equiparando los videojuegos a las películas y los libros como parte del patrimonio cultural.
El proyecto aún debe ser aprobado por el Senado estatal y recibir la firma del gobernador Gavin Newsom para convertirse en ley. De ser así, se espera que influya en las políticas de operación de servicios de la industria de videojuegos en todo Estados Unidos.
