
Highlights
La narrativa sostiene y da sentido al gameplay.
Incluso juegos simples pueden destacar por su historia.
Un guionista potencia la identidad de cualquier proyecto.
Cuando se habla de videojuegos, muchos piensan en los gráficos y nivel de jugabilidad, sin percatarse de que la narrativa también tiene su peso. Aunque el juego se centra en saltar obstáculos o pelear contra enemigos, tiene una estructura a seguir.
Esto se manifiesta en las conversaciones de los personajes y en sus personalidades representadas en el juego. Por su parte, las visual novels que requieren de más texto, también deben saber enganchar al jugador y envolverlo con la historia.
Dependiendo del tipo de juego, están aquellos con narrativas más complejas, como Hogwarts Legacy o The Walking Death. En ellos, se requiere de interacción con otros personajes, a la par de tomar distintas decisiones que marquen el destino del jugador al final.
Hace tiempo, jugué un juego llamado 7 Days, donde una chica despertaba en el inframundo y debía sortear obstáculos para regresar a la vida. Lo interesante de su narrativa era que, a medida que avanzaba, iba topándose con conocidos o, incluso, averiguando poco a poco sobre su pasado.
Pero, ¿cómo lograr esa proeza? En especial si se trata de un juego indie sin movimientos ni acción, solo textos y ciertos elementos que ponen en contexto. Como dije antes, la clave está en la narrativa y el modo de contar la historia.
Si un desarrollador de videojuegos planea hacer uno, es buena idea que cuente con el respaldo de un redactor o guionista. Así, podrá trabajar en la narrativa abarcando el contexto, las escenas y los personajes, cada uno con su historia y personalidad.
