Tres miembros anónimos del sindicato Rockstar Game Workers Union han concedido una entrevista al medio Game Developer en la que denuncian prácticas laborales abusivas dentro del estudio responsable de Grand Theft Auto VI. Los trabajadores, que han preferido mantener su identidad en el anonimato por temor a represalias, acusan a la compañía de mantener una cultura de crunch generalizada, utilizar las bonificaciones como mecanismo de control y permitir que la brecha salarial entre géneros se haya ampliado en los últimos años.

En el centro de las acusaciones está el sistema de bonificaciones anuales. Según los testimonios, el pago de estos incentivos es discrecional y se basa en criterios que los empleados califican de “nebulosos, inconsistentes entre departamentos e incluso entre miembros del mismo equipo”.
Un trabajador explicó que “cuando la bonificación es particularmente buena, puede ser un ingreso extra importante, pero a menudo es decepcionante y uno puede acabar ganando considerablemente menos de lo esperado para el año”.
Otro denunciante señaló que “los empleados quieren un buen salario, y si literalmente cualquier cosa que hagan ese año pudiera afectarlo, naturalmente sentirán que tienen que ser lo más maleables posible a los caprichos de su jefe. Imagina que una quinta parte de tu salario pudiera ser retenida sin justificación o basada en un único factor sorpresa”.
En cuanto a la brecha salarial, los trabajadores afirman que la diferencia entre los salarios medios de hombres y mujeres se ha ampliado en Rockstar en los últimos años, una tendencia contraria a la que se observa en el Reino Unido, donde la brecha salarial de género tiende a reducirse progresivamente.
El tercer pilar de las denuncias es la cultura del crunch. Los empleados aseguran que las horas extraordinarias están tan normalizadas que los contratos incluyen de serie una cláusula de exclusión voluntaria de la normativa laboral que limita las horas extra a unas 10 semanales.
“El crunch es tan frecuente que la empresa incluyó en nuestros contratos, como estándar, una exclusión de la normativa que impide al empleador pedirte más de unas 10 horas extra cada semana”, explicó uno de los entrevistados.
Estas acusaciones se producen en un momento crítico para Rockstar. El estudio está inmerso en el desarrollo de Grand Theft Auto VI, uno de los lanzamientos más esperados de la historia de la industria, y enfrenta una creciente presión sindical.
Los trabajadores de Rockstar han solicitado el reconocimiento voluntario del sindicato, lo que convertiría al estudio en el segundo gran desarrollador del Reino Unido con un sindicato reconocido formalmente. El sindicato IWGB ha advertido de que, si no se reconoce voluntariamente, recurrirán al gobierno británico para forzar el reconocimiento.
Take-Two Interactive, matriz de Rockstar, ha respondido a las acusaciones mediante un comunicado en el que asegura que “hemos recibido una solicitud de un sindicato para discutir el reconocimiento voluntario. Valoramos un diálogo abierto y constructivo con todas las partes interesadas y organizaremos una reunión”.
Sin embargo, los empleados denuncian que las políticas de la empresa no han cambiado sustancialmente y que el reconocimiento sindical es la única vía para garantizar mejoras en las condiciones laborales.
Fuente: Eurogamer / Game Developer, 1 de julio de 2026
