Microsoft ha concedido una prórroga de último minuto a los usuarios de Windows 10, ampliando el programa de Actualizaciones de Seguridad Extendidas (ESU) hasta octubre de 2027. La medida beneficia a los millones de usuarios que aún no han migrado a Windows 11, ya sea por resistencia al cambio o por no cumplir con los estrictos requisitos de hardware de la nueva versión.

El soporte estándar para Windows 10 finalizó en octubre de 2025, pero Microsoft ofreció entonces un programa de ESU por un año a cambio de un pago de 30 dólares, que en algunos casos era gratuito. Ahora, la compañía ha decidido extender ese periodo de gracia hasta octubre de 2027 sin coste adicional para los ya inscritos, según ha verificado Windows Central en la página oficial del programa.
La decisión responde a la persistente popularidad de Windows 10. Según la última encuesta de hardware y software de Steam, aproximadamente el 24% de los usuarios de la plataforma siguen utilizando el sistema operativo, lo que representa una base de usuarios considerable. Esta cifra se mantiene elevada a pesar de los esfuerzos de Microsoft por impulsar la adopción de Windows 11.
Existen razones objetivas para esta resistencia. Windows 11 exige硬件 más moderno, como procesadores de octava generación de Intel o equivalentes de AMD, y la presencia de un módulo TPM 2.0, lo que deja fuera a muchos equipos antiguos. Aunque existen métodos no oficiales para sortear estas restricciones, la mayoría de los usuarios prefieren no arriesgarse a problemas de estabilidad o falta de actualizaciones.
La crisis global de componentes ha sido otro factor determinante. El precio de la memoria y el almacenamiento se ha disparado, encareciendo la construcción de nuevos PC. En este contexto, Microsoft ha preferido ceder y ofrecer un respiro a quienes no pueden o no quieren actualizar su hardware, en lugar de forzar una migración costosa que podría generar un descontento generalizado.
Fuente: PC Gamer, 28 de junio de 2026
