La fundación de consumidores Stichting Consumenten Competition Claims (CCC), que actúa bajo el nombre comercial GameClaim, presentó una reclamación legal contra Valve Corporation, la empresa matriz de Steam, exigiendo una compensación de más de 220 millones de euros para aproximadamente dos millones de jugadores holandeses que han comprado juegos en la plataforma desde 2013.
La demanda, presentada el 11 de junio de 2026 ante los tribunales de los Países Bajos, alega que Valve ocupa una posición de dominio en el mercado de distribución de juegos para PC, con una cuota estimada de alrededor del 85%, y que vulnera la legislación de competencia europea y neerlandesa mediante las denominadas cláusulas de “Nación Más Favorecida” (Most Favored Nation, MFN). Estas cláusulas, según la CCC, impiden a los desarrolladores vender juegos más baratos en plataformas competidoras como la Epic Games Store, GOG o Microsoft Store, lo que mantiene los precios artificialmente elevados en todo el mercado.
La reclamación también cuestiona la comisión del 30% que Valve aplica a todas las ventas de juegos y microtransacciones a través del monedero de Steam, calificándola de abusiva. La CCC argumenta que una empresa con una cuota de mercado tan dominante no debería imponer una tarifa tan elevada, y que Valve también prohíbe a los desarrolladores redirigir a los jugadores hacia opciones de pago más económicas fuera de la plataforma, como sus propias páginas web.

Según un análisis encargado a la consultora económica Copenhagen Economics, cada usuario holandés de Steam habría sufrido una pérdida media de 130 euros como consecuencia de estas prácticas, lo que arroja un total de 220 millones de euros para el conjunto del país. La demanda solicita que Valve pague esa cantidad en concepto de daños y perjuicios a los consumidores afectados, así como que modifique sus prácticas comerciales para ajustarse a la legalidad.
Valve, por su parte, rechaza todas las acusaciones. En declaraciones previas a la prensa, su consejero delegado, Gabe Newell, ha defendido que la compañía no fija los precios de los vendedores externos y que los consumidores disponen de múltiples alternativas para adquirir juegos, como consolas, tiendas competidoras (Epic Games, GOG, Microsoft Store) o compras directas a los desarrolladores.
Valve insiste en que su cuota de mercado es el resultado del rendimiento y la experiencia de usuario de su plataforma, no de prácticas monopolísticas, y que la comisión del 30% es el estándar de la industria desde hace décadas. La empresa también señala que los desarrolladores pueden generar claves de activación de Steam sin coste adicional y venderlas en otras tiendas, quedándose con el 100% de los ingresos.
La demanda holandesa no es un caso aislado. Se suma a acciones legales similares en el Reino Unido, donde Valve enfrenta una reclamación por valor de 656 millones de libras, y en Estados Unidos, donde un tribunal federal ha admitido parcialmente una demanda antimonopolio que acusa a Valve de prácticas abusivas. Actualmente, la reclamación de la CCC se encuentra en fase de negociación previa al litigio.
La fundación ha manifestado su voluntad de alcanzar un acuerdo extrajudicial con Valve, pero ha advertido que acudirá a los tribunales si la empresa se niega a negociar. El proceso judicial podría prolongarse entre tres y cinco años. Mientras tanto, la Comisión Europea también está investigando las prácticas de Steam en el mercado único, lo que podría dar lugar a nuevas sanciones. La demanda ha sido recibida con interés por asociaciones de consumidores de otros países, que estudian imitar la iniciativa.
*Fuente: Consumer Competition Claims (CCC) / GameClaim, 11 de junio de 2026*
