
Highlights
– PS5 ya es una de las principales fuentes de ingresos para Xbox.
– Los remakes y el catálogo histórico lideraron las ventas.
– Game Pass y la exclusividad temporal empiezan a mostrar límites.
Decir que PlayStation se convirtió en una pata clave del negocio de Xbox ya no es provocación: es contabilidad básica. Los datos de ventas de 2025 lo confirman sin rodeos. Diez juegos publicados por Xbox —desde Oblivion Remastered hasta Ninja Gaiden 4— encontraron en PS5 una audiencia más que dispuesta a pagar. Y, en varios casos, a pagar mejor que en casa. Al menos, eso es lo que afirma el último informe de Alinea Analytics.
El patrón es claro: el catálogo histórico vende, y vende fuerte. Especialmente cuando la nostalgia se combina con timing correcto y fricción mínima.
Remakes viejos, billeteras nuevas

El caso más contundente es Oblivion Remastered. Lanzado el 22 de abril de 2025 en todas las plataformas al mismo tiempo, el clásico de Bethesda movió 1.1 millones de copias en PS5. Un número que no solo habla del peso de la IP, sino del recorrido previo del jugador: el 71% de quienes jugaron Oblivion en PS5 ya habían pasado por Skyrim en PS4 o PS5.
Más del 80% de las ventas se concentraron en el primer mes. Luego, descuentos puntuales hasta los USD 33 generaron picos menores, pero el grueso ya estaba hecho. Nostalgia rápida, consumo rápido: cerca de la mitad de los jugadores no superó las 15 horas de juego. El viaje al pasado fue corto, pero rentable.
Si esto es el piso, Starfield debería mirar estos números con optimismo cuando —no si— llegue a PS5, probablemente junto a su rumoreada versión 2.0.
Gears en PlayStation: sacrilegio rentable
Otro remake, otro 2005. Gears of War Reloaded, lanzado el 26 de agosto de 2025, vendió 572K copias en PS5. Para ponerlo en contexto: en Xbox movió 202K y en Steam 73K. PlayStation duplicó, sola, al resto combinado.
Las razones no son misteriosas. Hay tres fuerzas empujando:
- Nostalgia migrada: jugadores que crecieron con Gears en Xbox 360, pero que hicieron la transición a PS4/PS5 en la generación siguiente. Para ellos, Reloaded fue una puerta de regreso.
- Game Pass como caníbal: 1.6 millones de jugadores accedieron al juego vía suscripción en Xbox y PC. Muchos de esos no compraron porque no necesitaban hacerlo.
- Curiosidad pura: usuarios de PlayStation que escucharon hablar de Gears durante 20 años y, recién ahora, pudieron tocarlo.
Ahora bien, el número vende… pero la primera impresión importa. Y acá hay ruido. El multijugador original es hostil para nuevos jugadores, el diseño de campaña acusa el paso del tiempo y la falta de modernización mecánica puede enfriar el entusiasmo inicial. Como debut de marca en PS5, quizá Gears of War E-Day en 2026 hubiera sido una carta más inteligente.
Nichos que suman (y explican el resto)
Fuera de los pesos pesados, el resto del catálogo confirma algo igual de importante: hay espacio para casi todo, si las expectativas están bien calibradas.
- DOOM: The Dark Ages vendió 500K copias. Correcto, aunque por debajo de Doom Eternal. Precio alto, ventana saturada y un género que se vuelve cada vez más específico.
- Indiana Jones and the Great Circle cerró en 493K copias. La licencia ayudó, pero el lanzamiento tardío en PS5 le quitó empuje. Un estreno simultáneo habría rendido mejor.
- THPS 3+4: 227K copias. Público fiel, mercado más chico. El arcade deportivo ya no es masivo, pero tampoco está muerto.
- Ninja Gaiden 4: 206K copias. Nicho estable. El 59% de sus jugadores venían de Devil May Cry 5 y el 78% de Ghost of Tsushima. El cruce es quirúrgico.
- Microsoft Flight Simulator: 167K copias desde diciembre. Excelente para un simulador duro. Un 10% ya superó las 50 horas.
- Age of Empires II: DE: 147K copias. Estrategia clásica, público comprometido.
- The Outer Worlds 2: 135K copias. Arranque tibio, atrapado entre lanzamientos más ruidosos.
- Age of Mythology: Retold: 111K copias. RTS en consola sigue siendo difícil, pero no imposible.
La foto completa

Estos diez juegos representan cientos de millones de dólares para Xbox. Y eso sin contar Forza Horizon 5, Call of Duty o lanzamientos previos a 2025.
Mientras las ventas de hardware Series siguen cayendo, el attach rate de PS5 funciona como colchón financiero. PlayStation ya no es un mercado secundario: es una línea central del P&L.
El mensaje es claro. El público de PlayStation quiere el catálogo de Xbox. Pero también deja al descubierto una tensión: los lanzamientos escalonados y la canibalización por Game Pass empiezan a pesar más de lo que conviene.
De cara a 2026, todo apunta a un movimiento lógico: menos exclusividad temporal, más day-one multiplataforma. Para maximizar el ROI de producciones gigantes como Starfield o el próximo Forza, Xbox va a tener que tratar a PlayStation como prioridad, no como plan B.
La guerra de consolas, para Xbox, ya terminó. Lo que sigue es otra cosa: publicar donde esté el dinero.
Y hoy, una parte grande de ese dinero está del otro lado del living.
