
Highlights
– Fútbol y PlayStation siguen unidos: FC 26 lidera cómodamente en consolas y refuerza la hegemonía de Sony en el género.
– Menos jugadores, mejor negocio: FC 26 cae 17% frente a FC 25 en base, pero mejora su monetización.
– Dos ecosistemas, dos lógicas: PlayStation capitaliza single-player y deportes; Xbox consolida multiplayer y suscripción.
Si tomamos el último informe de Alinea Analytics, el mensaje es bastante claro: el fútbol sigue siendo territorio de PlayStation. Y no por una diferencia magra.
Entre el 21 de diciembre y el 4 de enero, EA Sports FC 26 sumó 1.7 millones de nuevos jugadores, superando a pesos pesados como GTA V, NBA 2K26, The Outlast Trials o incluso ARC Raiders —sí, ese mismo que muchos en PC miramos con cariño y cierta superioridad moral. Master Race obliga.
Ese empujón navideño fue suficiente para que FC 26 superara los 13 millones de jugadores en PlayStation, con un dato que no sorprende pero sí condiciona todo el análisis: el 73% de esa base está en PS5. Europa lidera el mercado con un 37%, Asia le pisa los talones con 34%, y Estados Unidos queda bastante más atrás de lo que uno esperaría para una IP global de este tamaño.
El dato incómodo que no hay que esquivar

Ahora bien, FC 26 monetiza mejor que la edición anterior. Eso es cierto. Pero cuando alineamos los números de jugadores con FC 25 en el mismo punto del ciclo, aparece la grieta:
los jugadores están abajo un 17%.
A los 110 días de lanzamiento, FC 26 registra 13.8 millones de jugadores, contra 16.6 millones de FC 25 en el mismo período. Es decir: menos gente, pero mejor convertida. Negocio sólido, base un poco más chica. EA seguramente duerme tranquilo igual.
El resto del podio (y por qué importa)

Detrás de FC 26, el ranking de nuevos jugadores en PlayStation dice bastante sobre cómo se juega el juego… fuera del juego.
GTA V (#2) sumó cerca de un millón de nuevos jugadores, impulsado casi exclusivamente por su entrada estratégica en el catálogo de PS Plus. GTA V sigue vendiendo entre 150K y 300K copias cada dos semanas, pero el verdadero negocio está en GTA Online: bajar la barrera de entrada y esperar que algunos conviertan. No es elegante, pero funciona.
NBA 2K26 (#3) añadió 653K nuevos jugadores y se acerca a los 6 millones totales en PlayStation. El dato clave está en la geografía: el 76% de su base es estadounidense. En FC 26, ese número es apenas del 13%. Dos IPs deportivas, dos mundos culturales distintos. Alineado por lanzamiento, NBA 2K26 está 4% arriba respecto a su edición anterior, ayudado —cómo no— por un descuento del 60% en el momento justo.
The Outlast Trials (#4) aprovechó PS Plus para sumar 638K jugadores nuevos. Lo interesante no es solo el número, sino que más del 60% nunca había jugado un Outlast antes. Red Barrels no solo sumó jugadores: amplió franquicia. Y de paso confirmó que el terror cooperativo de presupuesto medio no es solo cosa de Steam.
ARC Raiders (#5) cerró el top con 627K nuevos jugadores. A esta altura, su inercia ya no sorprende. El juego sigue encontrando público, incluso en un ecosistema donde no parecía tener todas las fichas.
Xbox: otro tablero, otras reglas

En Xbox, la película cambia. ARC Raiders lidera con 564K nuevos jugadores, mientras que la sorpresa fue Mortal Kombat I, impulsado por su llegada a Game Pass, quedando tercero apenas 1.000 jugadores detrás de NBA 2K26.
Y acá es donde el análisis se pone interesante.
Por qué pasan estas diferencias
Primero, la geografía importa. Xbox tiene una presencia mucho más liviana en Asia y en ciertos mercados europeos donde los juegos single-player y narrativos funcionan mejor. Su base está fuertemente concentrada en EE.UU. y Reino Unido, lo que convierte a la plataforma en un bastión casi natural para shooters en primera y tercera persona.
Segundo, la herencia pesa. Xbox construyó su identidad alrededor del multiplayer online con Halo, Gears y compañía. Xbox Live no inventó el juego online (perdón, Dreamcast), pero sí lo popularizó. Muchos de los jugadores actuales vienen de esa era, y sus gustos… bueno, son como mis granadas favoritas de Halo: pegajosos.
Tercero, la estrategia de Sony. PlayStation lleva años posicionándose como el hogar del single-player cinematográfico. Esa identidad, sumada a una base instalada más grande, explica por qué los juegos de un jugador suelen tener más del doble de engagement en PS5 que en Xbox. Quien busca historias largas y experiencias inmersivas ya sabe dónde mirar.
Y finalmente, Game Pass. Para el jugador core de Xbox, el acceso day-one a títulos como Avowed, Oblivion Remastered o Expedition 33 cambia la forma en la que se consume contenido. No es que no jueguen single-player: es que lo hacen bajo otra lógica de valor.
En resumen
PlayStation sigue siendo la casa del fútbol, del single-player fuerte y del prestigio narrativo.
Xbox, la del multiplayer persistente, el shooter y el consumo por suscripción.
Ninguna está equivocada. Pero los datos de Alinea dejan algo claro: no están compitiendo en el mismo partido. Y por ahora, cada una sigue ganando en su propia cancha.
