La industria del videojuego independiente tiene un nuevo caso de estudio sobre la brecha entre lo que parece un éxito y lo que realmente llega al bolsillo de los creadores. Omer Develioğlu, cofundador del estudio Northend Games, ha publicado un desglose detallado de los ingresos generados por sus dos títulos en Steam —Northend Tower Defense y Deepstone Rift, este último aún en acceso anticipado—, que juntos vendieron 135.000 copias y generaron 560.000 dólares brutos a lo largo de cinco años.
El desglose: quién se llevó qué
El análisis, compartido originalmente en Reddit y posteriormente difundido por Tom’s Hardware y otros medios, revela una cascada de deducciones que deja al descubierto la fragilidad económica de los estudios independientes:
- Reembolsos: 134.000 dólares se perdieron en devoluciones, con una tasa de reembolso del 22% en China, muy por encima del estándar de la industria del 10-15%. El 53,3% de las ventas del juego provinieron del mercado chino, donde los reembolsos son extraordinariamente altos.
- Comisión de Steam: Valve se llevó 127.000 dólares (aproximadamente el 30% de los ingresos netos). La comisión solo se reduce para juegos que superan los 10 millones de dólares en ingresos, un umbral que estos títulos no alcanzaron.
- Retención de impuestos de EE.UU.: otros 14.700 dólares (5%) fueron retenidos por el fisco estadounidense, a pesar de que Develioğlu reside en Tailandia, país que tiene un tratado fiscal con Estados Unidos.
- Publisher asiático: un editor encargado de la promoción, distribución y marketing en China, Japón y Corea del Sur se llevó 115.000 dólares, aproximadamente el 35-40% de los ingresos netos en esas regiones.
- Impuestos tailandeses: la autoridad fiscal de Tailandia aplicó un 15% sobre los ingresos restantes, lo que supuso otros 26.000 dólares.
El resultado final: 15.000 dólares al año
Tras todas estas deducciones, quedaron 146.000 dólares, que Develioğlu dividió a partes iguales con su cofundador. Cada uno recibió aproximadamente 73.000 dólares por cinco años de trabajo, lo que equivale a unos 15.000 dólares anuales. “A pesar de haber ganado medio millón de dólares en ventas, en lugar de comprarme un Lamborghini, sigo conduciendo un Mazda de 2012”, declaró el desarrollador.
Para poner la cifra en perspectiva, el salario medio anual en Tailandia es de aproximadamente 5.280 dólares, por lo que los 15.000 dólares anuales de Develioğlu, aunque modestos para los estándares occidentales, le permiten dedicarse al desarrollo de videojuegos a tiempo completo.
Un mito desmontado

El caso de Northend Games ilustra una realidad incómoda para la industria: un juego que vende cientos de miles de copias no garantiza la riqueza de sus creadores. La combinación de reembolsos elevados, comisiones de plataforma, repartos con publishers y cargas fiscales deja un margen extremadamente estrecho para los estudios independientes.
Develioğlu también modeló un escenario hipotético sin publisher, con menores ventas en Asia y una tasa de reembolso estándar. El resultado neto apenas cambió, lo que subraya que los márgenes siguen siendo exiguos incluso en condiciones más favorables.
Fuentes: ITHardware, 11 de octubre de 2026; LavX News, 11 de octubre de 2026; Reddit (r/gamedev)
