La guerra por la atención de los creadores de contenido tiene un nuevo competidor. Bilibili, la gigante plataforma china de vídeos, ha puesto sus ojos en Latinoamérica con la ambición de disputarle terreno a YouTube. La compañía, que durante años fue conocida principalmente como el hogar de los fanáticos del anime y la cultura asiática, busca ahora convertirse en una alternativa global al gigante de Google.
Un gigante con 370 millones de usuarios
Bilibili nació en China en 2009 y ha construido una comunidad extremadamente leal. La plataforma cuenta actualmente con más de 370 millones de usuarios activos mensuales, que pasan una media de 113 minutos diarios dentro de la aplicación. Sus ingresos publicitarios siguen creciendo y el negocio ha conseguido consolidar su rentabilidad, lo que le ha dado el impulso necesario para mirar más allá de las fronteras chinas.
Entre sus características más distintivas se encuentra el sistema de comentarios danmu, que permite que los mensajes de los usuarios aparezcan superpuestos sobre el vídeo mientras se reproduce, creando una experiencia de visualización comunitaria que ha sido clave en su éxito. Aunque estos números todavía están lejos del alcance mundial de YouTube, demuestran que Bilibili cuenta con una base lo suficientemente grande como para intentar la expansión internacional.
Latinoamérica, en el punto de mira

La estrategia de expansión de Bilibili ya ha comenzado a materializarse en la región. La compañía ha buscado personal en México y Brasil para desarrollar comunidad y negocio, dos mercados clave por el tamaño de su población digital y la fuerte presencia de comunidades relacionadas con el anime, los videojuegos y la cultura asiática. Colombia tampoco está fuera del mapa: la aplicación internacional de Bilibili ya está disponible en español y puede descargarse en el país.
El objetivo de la plataforma es claro: atraer a creadores latinoamericanos. Para ello, está apostando por herramientas de inteligencia artificial que faciliten la traducción y distribución internacional de contenidos, lo que podría permitir que vídeos creados originalmente en chino lleguen con mayor facilidad a usuarios hispanohablantes y lusófonos.
La controversia: suspensión de un año
Sin embargo, el desembarco de Bilibili en la región no ha estado exento de polémica. Un usuario ha denunciado públicamente haber recibido una suspensión de 365 días poco después de crear su cuenta y subir un vídeo sobre curiosidades de videojuegos. Según su relato, la sanción podría deberse a que en el contenido se mencionaba el 11-S, aunque el propio usuario no tiene certeza del motivo exacto.
Lo que ha generado mayor controversia es que el vídeo en cuestión lleva más de un año disponible en YouTube sin ningún tipo de restricción. Este incidente ha planteado dudas sobre las políticas de moderación de Bilibili y su capacidad para adaptarse a los estándares de libertad de expresión esperados en los mercados occidentales, especialmente en un momento en el que la plataforma busca atraer a creadores de contenido.
El desafío de conquistar a los creadores
El verdadero reto para Bilibili no será tecnológico, sino cultural. Para convertirse en un competidor real de YouTube, la plataforma tendrá que convencer a miles de creadores de que vale la pena publicar allí, ofrecer mejores herramientas de monetización y conseguir anunciantes interesados en estas nuevas audiencias.
La pregunta que queda en el aire, como señala el análisis de Telepronter, no es si Bilibili quiere competir con YouTube, sino si conseguirá convencer a los creadores latinoamericanos de darle una oportunidad. Y casos como la suspensión del usuario podrían ser un obstáculo en ese camino.
Fuentes: Telepronter, 8 de septiembre de 2026; Instagram de eldominiodeprismo, 26 de agosto de 2026.
