La Entertainment Retailers Association (ERA), la organización comercial que agrupa a los minoristas de entretenimiento del Reino Unido, ha emitido una dura declaración condenando la decisión de Sony de cesar la producción de discos físicos para PlayStation a partir de enero de 2028. Kim Bayley, consejera delegada de la ERA, calificó el anuncio de Sony como «un triunfo de la conveniencia corporativa sobre la elección del consumidor», y advirtió que la medida elimina opciones para los jugadores, perjudica a los minoristas y amenaza la preservación a largo plazo de la industria del videojuego.
Un mercado físico que aún genera cientos de millones de libras
La ERA, cuyos miembros incluyen a las principales cadenas minoristas del Reino Unido como Game, HMV, Asda y Morrisons, así como a gigantes del comercio electrónico como Amazon, ha argumentado que la demanda de discos físicos sigue siendo sustancial. Según datos de la propia asociación, el mercado de juegos en formato físico en el Reino Unido alcanzó un valor superior a los 300 millones de libras en 2025, y aproximadamente el 25% de los jugadores menores de 25 años continúan utilizando discos. Bayley subrayó que «los minoristas ven esta demanda todos los días. Los juegos físicos siguen atrayendo a la gente a las tiendas y ofrecen a los consumidores un valor real a través del regalo, el coleccionismo y la reventa».
La asociación también ha señalado el impacto que la desaparición del formato físico tendrá en el mercado de segunda mano. Las tiendas pueden aceptar copias usadas de los jugadores y revenderlas a un precio reducido sin tener que realizar deducciones adicionales a los propietarios de las plataformas. Con el cese de los lanzamientos en disco, este segmento del mercado para futuros estrenos desaparecerá efectivamente. Aunque los minoristas podrán seguir vendiendo claves de activación digital, como se hará con Grand Theft Auto VI en noviembre, esto no reemplazará por completo el mercado secundario.
La propiedad frente a la licencia digital

Uno de los argumentos centrales de la ERA es la diferencia fundamental entre poseer un disco físico y adquirir una licencia digital. Bayley afirmó que «cada año, millones de jugadores siguen eligiendo comprar copias físicas porque valoran la verdadera propiedad. Un disco puede compartirse con la familia, intercambiarse, coleccionarse, conservarse y, lo que es más importante, seguir jugándose dentro de años. Una licencia de descarga a menudo no ofrece ninguna de esas libertades». La asociación ha insistido en que la distribución digital debería complementar los formatos físicos, no reemplazarlos.
Las declaraciones de la ERA se suman a una creciente ola de críticas contra la decisión de Sony. Una petición en línea que insta a la compañía a reconsiderar su postura ha superado ya las 300.000 firmas. Figuras destacadas de la industria, como el creador de videojuegos Hideo Kojima y el ex presidente de Sony Worldwide Studios, Shawn Layden, también han expresado su tristeza o preocupación por el fin de los discos físicos. A pesar de la presión, los analistas consideran poco probable que Sony dé marcha atrás en su decisión, ya que la compañía ya ha comenzado a reequipar su principal planta de producción de discos en Austria para fabricar microlentes ópticos. La ERA ha concluido que «eliminar los discos no representa progreso, simplemente elimina la elección. Eso es malo para los jugadores, malo para los minoristas y, en última instancia, malo para la salud y la preservación a largo plazo de nuestra industria del videojuego».
