
Highlights
▶ Un retraso que va más allá del calendario
Valve reconoce que la falta de memoria y almacenamiento afecta directamente precios, logística y planificación de hardware.
▶ La IA como factor estructural
La presión de los centros de datos y la infraestructura para inteligencia artificial está desplazando prioridades en toda la cadena de suministro.
▶ Impacto incluso en actores consolidados
Si Valve se ve obligada a frenar anuncios clave, el problema deja de ser coyuntural y pasa a ser sistémico para el sector.
Valve confirmó que los detalles de precio y envío de la Steam Machine y del visor Steam Frame se retrasan debido a la escasez global de memoria RAM y almacenamiento, un problema que ya no es coyuntural y empieza a convertirse en un factor estructural para toda la industria tecnológica.
El reporte fue publicado por Game Developer, pero lo que revela va mucho más allá de un simple retraso logístico: expone cómo la presión del mercado de centros de datos para IA está reconfigurando prioridades, costos y calendarios incluso para actores tan consolidados como Valve.
Un nuevo empujón de Valve al hardware… con obstáculos en el camino
Valve no está improvisando. Desde hace años viene construyendo una estrategia clara: integrar software, tienda, sistema operativo y hardware en un ecosistema propio. La Steam Deck fue el primer golpe serio sobre la mesa. Ahora, la Steam Machine —una PC de formato consola— y el Steam Frame, un visor VR liviano, apuntan a ampliar ese dominio hacia el living y la realidad virtual sin depender de terceros.
El problema es que el contexto no acompaña.
Valve confirmó oficialmente que no puede anunciar aún precios ni fechas exactas de lanzamiento porque los costos y la disponibilidad de componentes críticos están cambiando demasiado rápido como para fijar cifras confiables. En palabras simples: prometer hoy sería mentir mañana.
La raíz del problema: memoria y almacenamiento en jaque
La causa principal no es un error de planificación interna. Es el mercado global.
Según lo señalado por Valve —y ya advertido anteriormente por Tom’s Hardware— la demanda explosiva de memoria y almacenamiento por parte de centros de datos dedicados a inteligencia artificial está drenando el suministro mundial. GPUs, RAM, SSDs: todo lo que sirve para entrenar modelos de IA también es esencial para fabricar hardware de consumo.
Resultado:
- Menor disponibilidad
- Precios en alza
- Contratos inestables
- Calendarios que se vuelven papel mojado
Valve lo dijo sin rodeos en su blog oficial de hardware: la situación empeoró rápidamente desde que los productos fueron anunciados en noviembre.
Qué productos están afectados (y cuáles no se salvan)

El retraso impacta principalmente en tres dispositivos:
- Steam Machine: PC compacta con ambición de consola.
- Steam Frame: visor de realidad virtual ligero, orientado a accesibilidad y uso cotidiano.
- Nuevo Steam Controller: aunque en menor medida, también entra en el paquete de revisión logística.
Valve insiste en que los tres productos siguen previstos para la primera mitad del año, pero ya no promete más que eso. No hay días, no hay meses, no hay precios.
Y en el contexto actual, esa cautela es una señal de madurez, no de debilidad.
Qué puede hacer la Steam Machine cuando llegue (spoiler: no es poca cosa)
Más allá del retraso, Valve aprovechó la comunicación para reforzar el mensaje técnico. La Steam Machine no apunta al nicho: apunta al grueso del catálogo de Steam.
Según la compañía, el equipo será capaz de:
- Ejecutar la mayoría de los juegos de Steam a 4K y 60 FPS utilizando FSR (FidelityFX Super Resolution).
- Ajustarse dinámicamente según el título, permitiendo VRR (Variable Refresh Rate) cuando sea preferible priorizar estabilidad antes que resolución interna.
- Mantener una resolución interna de 1080p en escenarios donde el escalado excesivo podría afectar la experiencia.
Valve reconoce que no todos los juegos escalan igual, y lejos de esconderlo, lo plantea como un área de trabajo activa.
Optimizaciones en marcha: no es solo hardware, es ecosistema
Uno de los puntos más interesantes del comunicado es que Valve no está esperando pasivamente a que el mercado se normalice. Está trabajando en paralelo en:
- Soporte HDMI VRR
- Mejoras en técnicas de upscaling
- Optimización del rendimiento en ray tracing a nivel de drivers
Esto refuerza una idea clave: la Steam Machine no se concibe como una PC más, sino como un sistema afinado de extremo a extremo, donde software y hardware evolucionan juntos.
En un mercado saturado de “PCs tipo consola” que dependen del usuario para ajustar todo, Valve quiere vender previsibilidad.
Diseño abierto y personalización: una jugada inteligente
En un guiño directo a la comunidad maker y modder, Valve confirmó que publicará los archivos CAD de las faceplates de la Steam Machine. Esto permitirá:
- Diseños personalizados
- Accesorios de terceros
- Modificaciones estéticas sin romper garantías
Es una decisión alineada con el ADN Steam: abrir, no cerrar. Y también una forma de generar valor incluso antes de que el producto llegue a las manos del usuario.
Lectura de fondo: la industria del gaming compite con la IA… y pierde prioridad
Este retraso no es anecdótico. Es sintomático.
La industria del videojuego está entrando en una fase donde ya no compite solo entre sí, sino contra sectores con bolsillos más profundos y retornos más inmediatos, como la inteligencia artificial, la computación en la nube y el big data.
Cuando los mismos chips sirven para entrenar modelos multimillonarios o para correr videojuegos, la balanza es clara.
Valve no está reculando. Está recalculando. Y eso, en 2026, es una señal de lectura correcta del tablero.
Qué esperar ahora
- Anuncios de precios y fechas: cuando el mercado lo permita, no antes.
- Lanzamiento en el primer semestre del año, si no hay nuevos sobresaltos.
- Más información técnica y de personalización en los próximos meses.
Mientras tanto, el mensaje es claro: el futuro del hardware gamer no depende solo de ideas o ingeniería, sino de cadenas de suministro globales cada vez más tensas.
Valve sigue en carrera. Solo que ahora corre en una pista llena de obstáculos. Y, por ahora, está eligiendo no tropezar.
