
Highlights
– Netflix integra avatares persistentes en su ecosistema gamer
– Ready Player Me cerrará sus servicios en enero de 2026
– Cambio de estrategia: del gaming móvil al juego en TV
Netflix dio un nuevo paso en la redefinición de su estrategia en videojuegos al anunciar la adquisición de Ready Player Me, una plataforma de creación de avatares con sede en Estonia. El objetivo es claro: construir identidades digitales persistentes que permitan a los usuarios llevar su avatar y su fandom a través de distintos juegos dentro del ecosistema de la plataforma, especialmente aquellos pensados para jugarse en el televisor.
El acuerdo, cuyos términos económicos no fueron revelados, marca un giro significativo en la visión de Netflix sobre el gaming. Ready Player Me había recaudado previamente 72 millones de dólares en capital de riesgo, con el respaldo de inversores como a16z, Endeavor, Konvoy Ventures y Plural, además de ángeles vinculados a compañías como Roblox, Twitch y King Games.
Avatares como eje de la nueva estrategia
Netflix confirmó a TechCrunch que el equipo de Ready Player Me, compuesto por unas 20 personas, se integrará a la compañía. De los cuatro fundadores —Rainer Selvet, Haver Järveoja, Kaspar Tiri y Timmu Tõke— solo el CTO, Rainer Selvet, continuará dentro de Netflix.
Por ahora, la empresa no detalló cuándo se lanzarán los avatares ni en qué juegos estarán disponibles primero. Lo que sí confirmó es que Ready Player Me cerrará sus servicios actuales el 31 de enero de 2026, incluyendo su herramienta online de creación de avatares, PlayerZero. Esto sugiere una transición total hacia una solución interna y exclusiva para Netflix.

Del móvil al televisor: un cambio de enfoque
La compra refleja el cambio de rumbo de Netflix en el terreno del gaming. Cuando ingresó al mercado hace cuatro años, la compañía apostó por juegos móviles incluidos en la suscripción, accesibles mediante la cuenta del usuario. En ese momento, Netflix describió a los videojuegos como una extensión natural de su negocio, al igual que lo fueron en su momento el cine original o las series animadas.
Bajo el liderazgo de Mike Verdu, ex ejecutivo de EA y Kabam, Netflix adquirió estudios, desarrolló títulos propios y licenció otros. Sin embargo, los resultados fueron dispares. Aunque algunos nombres reconocidos, como GTA: San Andreas, lograron visibilidad, una gran parte del catálogo pasó desapercibida para el público. Recientemente, la compañía incluso confirmó la salida de ese título junto con decenas de otros juegos.
Identidad digital y retención de usuarios
La adquisición de Ready Player Me apunta a resolver uno de los problemas centrales de la estrategia anterior: la falta de continuidad y conexión entre experiencias. Los avatares persistentes permitirían reforzar la identidad del usuario, aumentar la retención y generar un vínculo más fuerte entre juegos, franquicias y comunidades.
Este movimiento también encaja con la nueva prioridad de Netflix: experiencias jugables pensadas para pantallas grandes, más cercanas al consumo tradicional de la plataforma y con mayor potencial de engagement a largo plazo.
Un paso clave, pero con interrogantes
Aunque la compra deja en claro la intención de Netflix de no abandonar el gaming, aún quedan preguntas abiertas. La falta de fechas, juegos confirmados y detalles sobre la implementación de los avatares plantea dudas sobre el ritmo de ejecución.
Lo que sí resulta evidente es que Netflix está redefiniendo su ambición: menos volumen, más identidad y un ecosistema más cohesivo. La apuesta por los avatares puede ser el cimiento de esa nueva etapa.
