
Highlights
– Asus negó planes de producir memoria RAM propia en 2026.
– Fabricar DRAM requiere inversiones millonarias y experiencia especializada.
– La escasez global de memoria sigue presionando al mercado PC.
Asus negó de forma categórica que tenga planes para fabricar memoria RAM propia, luego de que rumores de la industria aseguraran que la compañía podría iniciar producción de DRAM a mediados de 2026. La aclaración llegó el 26 de diciembre de 2025, cuando el gigante tecnológico taiwanés afirmó que no invertirá en plantas de fabricación de memoria y que ese camino no encaja con su modelo de negocio.
La especulación había comenzado el 25 de diciembre, cuando distintas fuentes del sector señalaron un supuesto cronograma que apuntaba al segundo trimestre de 2026 como fecha tentativa para el inicio de líneas de producción. El contexto global —marcado por la escasez de DRAM impulsada por la demanda de inteligencia artificial— alimentó la narrativa. Sin embargo, Asus fue tajante al desmentir cualquier intención de ingresar al negocio de la fabricación de chips.
Un negocio de alto riesgo y costos descomunales
Desde la compañía explicaron que construir una fábrica de DRAM sería una decisión “arriesgada e ineficaz”. No se trata solo de voluntad, sino de una realidad estructural del mercado de semiconductores. Levantar y mantener una planta de fabricación requiere inversiones de miles de millones de dólares, además de años de desarrollo antes de alcanzar una producción rentable.
Actualmente, solo un grupo muy reducido de empresas domina este segmento: Samsung, SK hynix, Micron y Kioxia. Estas compañías cuentan con décadas de experiencia, economías de escala y un conocimiento profundo en optimización de procesos y rendimientos. Para un actor como Asus, competir en ese nivel no solo sería complejo, sino también financieramente inviable.
Un cambio de ADN empresarial poco realista

Otro punto clave es el conocimiento técnico. Asus es fuerte en diseño de sistemas, ensamblaje y comercialización de hardware, pero la fabricación de DRAM implica dominar áreas como ingeniería de procesos, diseño de chips y control de rendimiento a nivel microscópico. Son capacidades que se construyen con el tiempo y que no se adquieren simplemente con inversión de capital.
Dar ese salto supondría redefinir por completo la identidad de la empresa, alejándola de su rol histórico dentro del ecosistema PC. Desde la firma consideran que ese giro no aportaría ventajas reales frente a los fabricantes ya consolidados.
La crisis de memoria y su impacto en el mercado
El trasfondo de estos rumores es la actual escasez global de DRAM, impulsada principalmente por la demanda del sector de la inteligencia artificial. Los grandes fabricantes priorizan memorias de alto ancho de banda (HBM), lo que reduce la disponibilidad de DRAM tradicional para PCs y obliga a los ensambladores a absorber costos más altos.
Asus reconoce el impacto de esta situación, pero deja claro que su respuesta no será fabricar memoria, sino adaptarse dentro de la cadena existente. En un mercado tensionado y altamente concentrado, la compañía prefiere mantenerse en su terreno conocido antes que aventurarse en una industria donde el margen de error es mínimo.
