
Highlights
– El Steam Board Game Fest pone en foco al tablero digital como género vigente.
– Estrategia, azar y lectura del rival siguen siendo el núcleo del diseño.
– Hay catálogo, fechas y una hoja de ruta clara para el género.
Hay una idea bastante instalada —y bastante equivocada— de que los juegos de mesa digitales son una rareza simpática, algo que vive en los márgenes de Steam mientras el algoritmo empuja shooters, roguelikes y survival crafting. El Steam Board Game Fest, activo hasta el 2 de febrero, existe justamente para discutir eso. No para gritarlo, no para sobreactuarlo, sino para demostrarlo con catálogo, fechas y propuestas concretas.
Este festival no intenta convencer a nadie de que los juegos de mesa son “el futuro”. No lo necesitan. Lo que hace es algo más interesante: ordenar el presente. Poner bajo el mismo paraguas experiencias donde la estrategia, la lectura del rival y la gestión del azar siguen siendo el núcleo duro del diseño, incluso cuando el soporte ya no es cartón sino pantalla.
Juegos destacados: distintos caminos hacia el mismo tablero

Entre los juegos que aparecen como ejes del festival, Kingdomino funciona casi como una puerta de entrada ideal. Su propuesta de construir reinos con fichas tipo dominó no necesita grandes giros digitales para funcionar: el mérito está en la claridad de reglas y en cómo cada decisión espacial define el resultado final. Es un juego que se entiende rápido y castiga lento, una combinación peligrosa y muy efectiva.
Dark Quest 4, en cambio, apuesta a una experiencia más cercana al rol clásico. Mazmorras, combates por turnos y una progresión que exige paciencia. No busca ser veloz ni espectacular, sino consistente. Cada combate es una microdecisión estratégica, cada error se arrastra un poco más adelante. Es el tipo de juego que no brilla en clips cortos, pero recompensa sesiones largas.
En una vereda distinta aparece Bullet: Surge, que rompe con la idea de que los juegos de mesa digitales deben ser pausados. Acá hay tiempo real, patrones de balas y presión constante. Aun así, no abandona la lógica de tablero: leer el campo, anticipar movimientos y administrar habilidades sigue siendo clave. Es arcade, sí, pero con cerebro.
Fechas, lanzamientos y continuidad
Uno de los puntos más fuertes del Steam Board Game Fest es que no vive solo del presente. El calendario de lanzamientos asociados deja en claro que hay una hoja de ruta, que esto no es una moda pasajera.
Algunos títulos ya tienen fecha marcada en el corto plazo, como Chesscape Room (26 de enero de 2026), que combina puzzles con mecánicas de ajedrez, o Master of Piece (4 de febrero de 2026), orientado a reinterpretar dinámicas clásicas desde una óptica más experimental.
Otros juegos ya están disponibles o consolidándose, como Neuroshima Hex (2 de junio de 2025) o Talisman: Digital 5th Edition (14 de noviembre de 2024), que funcionan como pilares para quienes buscan experiencias más cercanas al tablero tradicional.
Incluso proyectos con lanzamientos más lejanos, como Avante! Atlantis (1 de agosto de 2026), aparecen en el radar, reforzando una idea clave: el género no está sobreviviendo, está planificando.
El tablero digital ya no es un invitado

El Steam Board Game Fest no pretende competir con los grandes festivales de ofertas ni ocupar titulares grandilocuentes. Su mérito está en otro lado: legitimar un espacio. Mostrar que hay una audiencia, una producción constante y un lenguaje propio.
En un mercado obsesionado con el crecimiento infinito, estos juegos proponen otra escala. Partidas contenidas, reglas claras, profundidad acumulativa. No es retro por comodidad: es diseño consciente.
Quizás la mejor lectura del evento sea esta: el tablero digital ya no pide permiso para existir en Steam. Simplemente, ocupa su lugar. Y lo hace con convicción.
