El gobierno del Reino Unido, liderado por el primer ministro Keir Starmer, ha emitido un ultimátum a Apple y Google para que introduzcan medidas de seguridad más estrictas que impidan a los niños tomar, enviar, recibir o visualizar imágenes de desnudos en sus dispositivos. La advertencia, publicada el 8 de junio de 2026, establece un plazo de tres meses, hasta septiembre de 2026, para que ambas compañías implementen las protecciones requeridas. De no hacerlo, el gobierno británico ha anunciado que promulgará nuevas leyes que obligarán a las tecnológicas a cumplir con los estándares exigidos.
La medida responde a una creciente preocupación por la exposición de menores a contenido sexual explícito a través de teléfonos inteligentes, tabletas y otros dispositivos conectados. Starmer declaró: “Hoy estoy llamando a las empresas tecnológicas que operan en este país a introducir controles de dispositivos que impidan a los niños enviar y recibir imágenes sexualmente explícitas. Esto no es un desafío imposible”. El primer ministro enfatizó que las soluciones técnicas ya existen y que lo que se demanda es su implementación generalizada y obligatoria, no voluntaria.
Apple ya cuenta con funciones integradas en sus sistemas operativos que advierten a los usuarios, especialmente a los menores, cuando se detecta desnudez en Mensajes, AirDrop y FaceTime. Estas alertas, introducidas a partir de iOS 17, utilizan aprendizaje automático en el dispositivo para identificar contenido sensible y difuminarlo automáticamente, ofreciendo recursos de apoyo al menor. Por su parte, Google dispone de controles parentales a través de Family Link y SafeSearch, que permiten a los padres filtrar resultados explícitos y gestionar las aplicaciones a las que los niños pueden acceder. Sin embargo, el gobierno británico considera que estas protecciones son insuficientes porque no cubren todas las aplicaciones ni funcionan de manera uniforme en todos los dispositivos.
El Reino Unido exige que las medidas sean universales y estén activadas por defecto en los dispositivos destinados a menores, sin requerir configuración manual por parte de los padres. Además, las protecciones deberían extenderse a todas las aplicaciones de mensajería, redes sociales y servicios de intercambio de archivos, no solo a las nativas del sistema operativo. Otra demanda clave es que el escaneo de contenido se realice en el dispositivo (on-device) para preservar la privacidad, pero que sea obligatorio y no pueda ser desactivado por el usuario menor de edad. El gobierno también ha solicitado a Apple y Google que implementen sistemas de notificación a los padres cuando se detecte un intento de envío o recepción de material explícito.
La postura del Reino Unido es la más firme adoptada hasta la fecha por un gobierno occidental en materia de protección de menores en entornos digitales. A diferencia de regulaciones anteriores, que se centraban en las plataformas (como la Online Safety Bill), el nuevo enfoque se dirige directamente a los fabricantes de sistemas operativos y dispositivos. Esto supone una presión significativa sobre Apple y Google, ya que les obligaría a rediseñar aspectos fundamentales de iOS y Android para cumplir con los requisitos británicos, lo que podría generar fragmentación entre las versiones del software en el Reino Unido y el resto del mundo.
Apple y Google aún no han emitido una respuesta oficial conjunta al ultimátum. Fuentes cercanas a las compañías indican que ambas están evaluando las implicaciones técnicas y legales de la propuesta, especialmente en lo relativo a la privacidad y el cifrado de extremo a extremo. Apple ha defendido históricamente que el escaneo de contenido en dispositivos podría comprometer la privacidad de todos los usuarios, mientras que Google ha abogado por soluciones basadas en la nube. El gobierno británico ha señalado que está dispuesto a dialogar sobre los detalles técnicos, pero que no cederá en el objetivo fundamental: impedir que los menores accedan a contenido sexual explícito en sus dispositivos. Si las empresas no cumplen en septiembre, la nueva legislación se presentaría ante el Parlamento antes de finales de 2026.
*Fuente: Pirat Nation / Gobierno del Reino Unido, 8 de junio de 2026*
