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Plazos que se multiplican ante la escasez: Los tiempos de espera para procesadores pasaron de una a dos semanas a entre ocho y doce semanas, y en algunos casos se extienden hasta seis meses, según un fabricante de PC gaming consultado por Nikkei Asia.
Intel y AMD priorizan servidores: La demanda desenfrenada de inteligencia artificial desvió capacidad de producción hacia CPU de servidores, reduciendo el suministro para computadoras personales.
Más caro y no más disponible: Un ejecutivo del sector advirtió que los aumentos de precio (entre 10% y 15%) no garantizan mayor disponibilidad. “Lo que nos preocupa es que incluso si pagamos más, todavía no podemos conseguir más”, declaró.
La escasez de procesadores para computadoras personales se está intensificando en un contexto de alta demanda por parte del sector de inteligencia artificial, que ha desviado capacidad de producción hacia servidores. De acuerdo con información publicada por Nikkei Asia y recogida por PC Gamer, los plazos de entrega de CPU han pasado de una a dos semanas a entre ocho y doce semanas, y en algunos casos se extienden hasta seis meses.
Un fabricante de computadoras para juegos, cuya identidad no fue revelada, señaló que la situación empeorará durante el segundo trimestre del año. “Intel y AMD han priorizado la capacidad para CPU de servidores, y el suministro para PC se ha reducido… lo que los jugadores de PC pueden obtener en el segundo trimestre es mucho menos que el volumen que tuvimos en el primer trimestre”, declaró el ejecutivo.
El mismo portavoz advirtió que incluso con el aumento de precios no se garantiza la disponibilidad. “Lo que nos preocupa es que incluso si pagamos más, todavía no podemos conseguir más. Esta situación se está volviendo más grave día a día, no menos que la situación de los chips de memoria”, agregó.
Aumentos de precios y reorientación de la producción
Nikkei Asia reportó que el mercado de CPU para PC y servidores enfrenta una crisis de suministro que ha derivado en “un aumento promedio de precios de entre el 10 y el 15%”, con algunos modelos específicos registrando incrementos aún mayores. Según la publicación, Intel y AMD han informado a sus clientes que aumentarán los precios para todas las series de procesadores desde marzo y abril respectivamente.
Jose Liao, gerente general de sistemas en Asus, indicó que los chips de gama media serán los más afectados, dado que Intel ha orientado su producción hacia los modelos de alta gama. “La brecha de suministro realmente se está ampliando y se espera que continúe”, afirmó Liao.
Intel, por su parte, habría comunicado a sus clientes sobre “actualizaciones de precios planificadas en productos seleccionados, reflejando la demanda sostenida, el aumento de los costos de componentes y materiales, y la evolución de la dinámica del mercado”. AMD enfrenta restricciones derivadas de la capacidad de producción de su socio TSMC.
Contexto de la crisis y nuevos lanzamientos

La causa principal de esta situación es la creciente demanda vinculada a la inteligencia artificial, que ha llevado a los fabricantes a priorizar la producción de procesadores para servidores. Intel ya había manifestado previamente dificultades para satisfacer la demanda, en parte debido a los rendimientos en sus propias fábricas de producción.
En contraste con el panorama, Intel lanzó esta semana dos nuevos procesadores de escritorio de la serie Arrow Lake Plus, el Core Ultra 7 270K Plus y el Core Ultra 5 250K Plus, con precios oficiales de 299 y 199 dólares respectivamente. Los analistas observarán si estos valores se mantienen en las tiendas o si la presión del mercado impulsa aumentos por encima del precio sugerido.
La crisis de componentes no es nueva en la industria de hardware. En los últimos meses, tanto la falta de memoria RAM como la de unidades de estado sólido han afectado los costos y la disponibilidad de equipos, en un contexto que ahora se extiende a los procesadores.
