
Highlights
La voz de un pionero
Seamus Blackley, parte del equipo que diseñó la primera Xbox y empujó la idea de la “DirectX Box”, vuelve a hablar sobre el futuro de la marca que ayudó a crear.
Metáfora de cuidados paliativos
En entrevista con GamesBeat, Blackley comparó a la nueva CEO Asha Sharma con un “médico de cuidados paliativos”, sugiriendo que el cambio de liderazgo hacia un perfil de IA no es una señal de crecimiento sino de declive.
“Esto es el principio del fin”
A pesar de las versiones oficiales que insisten en que Xbox sigue siendo prioridad, el co-creador de la consola sostiene que la salida de Phil Spencer y Sarah Bond marca un punto de inflexión negativo para la división de gaming de Microsoft.
Seamus Blackley no trabaja en Microsoft desde hace décadas. Pero su nombre pesa. Fue parte del equipo que diseñó la primera Xbox. El que empujó la idea de una “DirectX Box” para competir con Sony y Nintendo. Por eso, cuando habla, algunos escuchan.
En una entrevista reciente con GamesBeat, Blackley opinó sobre el cambio de guardia en Microsoft Gaming. Phil Spencer y Sarah Bond dejaron sus puestos. Asha Sharma llegó como nueva CEO con un perfil vinculado a la inteligencia artificial. Las versiones oficiales insisten en que Xbox sigue siendo prioridad. Blackley no lo cree.
El diagnóstico
Para Blackley, el movimiento marca el principio del fin. “Satya Nadella hizo una cantidad increíble de apuestas e invirtió mucho dinero y credibilidad en el futuro de la IA transformadora”, dijo. “Xbox, como muchos negocios que no son el negocio central de IA, está siendo jubilado”.
La palabra elegida es “sunsetted”. En inglés corporativo, significa dejar morir un proyecto sin matarlo de golpe. Sacarlo del foco. Reducir recursos. Esperar que se apague solo.
Blackley fue directo: “No lo dicen, pero eso es lo que está pasando. Espero que el trabajo de la nueva CEO, Asha Sharma, sea el de una doctora de cuidados paliativos que deslice suavemente a Xbox hacia la noche”.
El rol de la IA

El razonamiento de Blackley tiene una base. Microsoft invirtió miles de millones en OpenAI. Integró Copilot en todo su ecosistema. La IA es el centro de su discurso. Todo lo demás queda en segundo plano.
“La consecuencia natural del enfoque en IA es que la IA abstrae todos los problemas de la mente de los ejecutivos que creen en ella”, explicó. “Estamos abstrayendo también el problema de los juegos. Hay una creencia central, y se puede ver en lo que dijo Satya, de que la IA va a subsumir los juegos como va a subsumir todo”.
Según esa lógica, el trabajo de los nuevos líderes no es hacer crecer Xbox. Es integrarla suavemente al nuevo mundo de IA. Que deje de ser un negocio independiente y pase a ser un engranaje más de la máquina de inteligencia artificial.
Las versiones oficiales
Hasta ahora, los comunicados de Microsoft mantienen el mensaje de siempre. Xbox no va a desaparecer. Van a seguir haciendo consolas. Van a seguir invirtiendo en juegos. La salida de Spencer y Bond fue presentada como un cambio natural, no como un giro estratégico.
Pero Blackley no compra esa versión. “Estés o no de acuerdo con la IA, con su potencial para hacer eso, con si va a tener éxito o no, es una cuestión aparte. Pero eso es lo que estamos viendo”.
Un creador incómodo
Blackley no es un nostálgico cualquiera. Fue uno de los arquitectos originales de la marca. Su opinión tiene peso en la comunidad y en la industria. Cuando dice que Xbox está siendo “jubilada”, no habla desde el resentimiento. Habla desde la experiencia de haber visto cómo funcionan las grandes corporaciones.
Tampoco es la primera vez que advierte sobre el futuro de la marca. En el pasado cuestionó decisiones de Microsoft. Pero esta advertencia tiene un tono más terminal. No habla de malas decisiones de producto o marketing. Habla de una decisión estructural desde arriba.
Lo que está en juego
Si Blackley tiene razón, el cambio no será dramático. No habrá un anuncio diciendo “Xbox cierra”. Será gradual. Menos inversión en hardware. Más juegos en otras plataformas. El servicio Game Pass integrado a algo más grande. Y con el tiempo, la marca diluida en el ecosistema de Microsoft.
El nuevo perfil de Sharma refuerza esa lectura. Viene del mundo de la IA, no del gaming. Su tarea no será pelear por recursos contra la división de inteligencia artificial. Será encontrar un lugar para Xbox dentro de ese nuevo orden.
La reacción
Las declaraciones de Blackley circularon rápido en foros y redes sociales. Microsoft no respondió directamente a sus dichos. Pero la pregunta queda flotando: si alguien que ayudó a crear Xbox dice que la están despidiendo en silencio, ¿cuánto de cierto hay en esa frase?
Por ahora, solo hay versiones. Las oficiales, que insisten en que todo sigue igual. Y la de Blackley, que ve un final programado. El tiempo dirá quién leyó mejor el tablero.
