
Highlights
– Netflix deja de perseguir el modelo AAA tradicional y redirige su estrategia al cloud gaming en televisores.
– El foco pasa a ser el juego social, accesible y familiar, usando el celular como control.
– El gaming como extensión del engagement, no como competencia directa de consolas.
Greg Peters, co-CEO de Netflix, confirmó con bastante claridad lo que todos sabíamos; la empresa todavía está buscando su lugar en la industria del videojuego. Y decir esto no es una crítica: es un diagnóstico.
La apuesta fuerte ya no está en competir con los grandes del AAA tradicional, sino en llevar juegos por streaming directamente al televisor… a partir de 2026.
La idea central es simple y ambiciosa a la vez: cloud gaming pensado para la TV, accesible, social y familiar. Nada de consolas, nada de instalaciones. Prendés el televisor, agarrás el celular como control y jugás.
Menos blockbuster, más living compartido
Durante la llamada de resultados anuales, Peters sostuvo que Netflix Games tuvo “resultados realmente positivos” con títulos más convencionales —citó Red Dead Redemption, comparando su desempeño con el de GTA—, pero dejó claro que el foco se está moviendo.
El nuevo norte son los party games casuales, diseñados para jugarse en pantallas grandes y en grupo. Y los números, al menos internamente, parecen acompañar.
Según Peters, cerca de un tercio de los suscriptores de Netflix ya tiene acceso a juegos en TV, gracias a la actualización progresiva de clientes y tecnología. No es todo el público, pero es una base considerable. Y dentro de ese grupo, los resultados fueron llamativos.
El Party Pack como prueba de concepto

Juegos como Boggle, Pictionary y LEGO Party! mostraron un crecimiento fuerte en engagement tras su lanzamiento. Peters fue honesto con el contexto: el alcance todavía ronda el 10% de los usuarios elegibles, pero el salto de participación después del Party Pack fue lo suficientemente significativo como para justificar el giro estratégico.
Traducción: cuando el juego encaja con el formato TV + familia + accesibilidad, funciona.
Cloud-first, ahora en serio
Netflix planea expandir su estrategia cloud-first durante el próximo año, sumando nuevos títulos pensados desde el inicio para este modelo. El caso más resonante es el simulador de fútbol de Delphi Interactive, desarrollado junto a FIFA.
El juego debutará en exclusiva dentro de Netflix Games, con lanzamiento previsto para el Mundial 2026, y Peters adelantó que será “más accesible” que sus competidores. Una elección nada inocente: fútbol, evento global, pantalla grande y cero fricción de entrada.
De la fiebre AAA al “menos es más”
Este nuevo enfoque llega después de una corrección fuerte. Netflix Games arrancó en 2021 con billetera abierta: estudios internos AAA, compras de peso como Night School Studio, Boss Fight Entertainment y Spry Fox, y una ambición que parecía apuntar a todo.
Cinco años después, el panorama es otro. Cierres, desinversiones y recortes marcaron una reconfiguración total del negocio, bajo una lógica de “menos es más”. Hoy, Netflix prioriza juegos sociales, títulos reconocibles de terceros y experiencias casuales basadas en su propio catálogo de IP.
No es casual. Es supervivencia estratégica.
325 millones de razones para insistir
Con más de 325 millones de suscriptores pagos, Netflix sabe que su ventaja no está en competir por potencia, sino por accesibilidad extrema. Todos los usuarios ya tienen Netflix Games incluido. La misión es convencerlos de tocar ese botón.
Peters lo resumió sin rodeos: el gaming puede extender el engagement, reforzar la relación con las historias y mejorar la retención. Interactivo y no interactivo empujándose mutuamente.
La compañía se muestra optimista —“very bullish”, en sus palabras—, pero también cauta. La inversión crecerá solo si los resultados acompañan.
Netflix ya entendió algo clave: no necesita ser PlayStation.
Necesita ser Netflix… pero jugable.
