
Highlights
– Una simulación cozy que no romantiza el trabajo: propone rutina, presión y progresión.
– Campaña narrativa de 21 días que cruza gestión, dificultad creciente y sabotaje.
– Cooperativo integrado y modo infinito para explotar el sistema más allá de la historia.
Pizza Slice apunta directo al nicho de las simulaciones “cozy” con ambición narrativa; es, simplemente, leer bien lo que propone. El juego desarrollado por Quest Craft llegará a Steam el 4 de marzo, con una premisa clara: manejar una pizzería no es solo cocinar, es sobrevivir.
La idea central es esa. Gestionar un restaurante desde todos sus frentes, sin romantizar demasiado el trabajo, pero tampoco quitándole encanto. Pizza Slice quiere que el jugador compre ingredientes, haga la preparación, limpie, atienda clientes y, recién después, se ponga a amasar.
Pero hay algo más que una tediosa rutina (que, aparentemente, los que viciamos juegos de simulación queremos emular).
Una pizzería heredada y 21 días para levantarla

El modo principal es una campaña single-player que sigue la historia de Tonio, un chef italiano que hereda el restaurante de su abuelo en Nueva York. El objetivo no es solo mantener el negocio abierto, sino hacerlo crecer lo suficiente como para imponerse frente a la competencia.
La campaña se extiende a lo largo de 21 días in-game, con una dificultad que escala de forma progresiva: mayor demanda de variedades, más clientes diarios, inspecciones del departamento de salud y hasta competidores sucios que harán lo posible por sabotear el negocio. Literalmente. Es cocina desde la resistencia.
El caos también se puede compartir

Uno de los puntos donde Pizza Slice busca diferenciarse es su modo cooperativo, integrado directamente a la campaña. Dos jugadores pueden hacerse cargo del restaurante y repartirse tareas en tiempo real, algo que encaja perfectamente con la fantasía del caos organizado que propone el juego.
De hecho, el próximo playtest estará enfocado específicamente en el co-op, y ya es posible anotarse desde la página de Steam. Cada participante recibirá dos keys adicionales, pensadas justamente para probar la experiencia en conjunto.
Después de la historia, el turno del infinito

Una vez completada la campaña, el juego no se termina. Pizza Slice permite seguir gestionando la pizzería de forma indefinida, expandiendo el negocio, optimizando procesos y exprimiendo el sistema todo lo que el jugador quiera.
En términos de precio, el título llegará con un valor de USD 14.99 / EUR 14.99 / GBP 10.99, una cifra alineada con el segmento al que apunta y con lo que suele ofrecer este tipo de simuladores de alcance medio.
Cozy, sí. Simple, no tanto.
Aunque se presenta como una experiencia relajada y humorística, Pizza Slice deja claro que su propuesta va más allá del comfort game. Hay gestión, presión, decisiones y hasta mafia culinaria. Todo envuelto en una Nueva York romantizada, vista desde los ojos de una tradición italiana que intenta no desaparecer.
Quest Craft, junto a Gaming Factory y Ultimate Games, no parece estar vendiendo solo una fantasía simpática. Está apostando a algo más concreto: hacer del día a día de una pizzería un sistema que funcione, frustre y satisfaga en partes iguales.
El 4 de marzo veremos si la masa fermenta como promete.
