
Highlights
– La ley apunta a funciones como infinite scroll y autoplay.
– Las advertencias no podrán omitirse ni cerrarse.
– La medida se alinea con regulaciones en California y Australia.
Nueva York dio un paso decisivo en la regulación de las redes sociales al aprobar una ley que obligará a las plataformas a mostrar advertencias de salud mental, con un foco claro en la protección de usuarios jóvenes. La norma fue firmada por la gobernadora Kathy Hochul y apunta directamente a funciones consideradas “adictivas”, como el infinite scroll, la reproducción automática y los feeds algorítmicos sin fin.
La legislación establece que estas advertencias deberán mostrarse en el primer uso de la plataforma y de forma periódica, sin posibilidad de omitirlas, cerrarlas ni hacer clic para continuar. El objetivo es claro: informar, frenar el uso compulsivo y generar conciencia sobre los posibles efectos negativos del consumo excesivo de redes sociales.
Advertencias al estilo tabaco y videojuegos
Las etiquetas obligatorias funcionarán de manera similar a las advertencias sanitarias presentes en productos como el tabaco. Según el texto legal, también se toma como referencia el sistema de avisos que utilizan los videojuegos, por ejemplo, cuando alertan sobre riesgos para personas con epilepsia fotosensible debido a luces intermitentes.
Este enfoque busca normalizar la idea de que el uso intensivo de redes sociales conlleva riesgos reales para la salud mental, especialmente en adolescentes y jóvenes, un grupo cada vez más expuesto a dinámicas de consumo prolongado y estímulos constantes.
Uso excesivo y salud mental
Durante el anuncio oficial, la gobernadora Hochul fue directa respecto a las motivaciones detrás de la medida. “Mantener a los neoyorquinos a salvo ha sido mi máxima prioridad desde que asumí el cargo, y eso incluye proteger a nuestros niños de los posibles daños de las funciones de redes sociales que fomentan el uso excesivo”, afirmó.
Hochul también subrayó la necesidad de transparencia por parte de las plataformas tecnológicas. En un contexto donde la cantidad de información compartida online crece sin freno, el gobierno estatal considera esencial que los usuarios sean advertidos de manera explícita sobre los riesgos potenciales para su bienestar psicológico.
Un movimiento alineado con una tendencia global

La decisión de Nueva York no ocurre en el vacío. En los últimos años, gobiernos y organismos reguladores de todo el mundo intensificaron el escrutinio sobre las grandes plataformas tecnológicas, especialmente en relación con su impacto en la salud mental.
California ya cuenta con regulaciones similares que exigen advertencias en redes sociales, mientras que Australia fue aún más lejos al implementar recientemente una prohibición del uso de redes sociales para menores de 16 años. Estas medidas reflejan una preocupación creciente por el rol que juegan los algoritmos en la formación de hábitos adictivos.
El antecedente del Cirujano General de EE.UU.
Más de un año antes de esta nueva ley, el Cirujano General de Estados Unidos, Vivek Murthy, había pedido públicamente la incorporación de advertencias de salud mental en redes sociales, comparándolas con las que existen en otros productos de consumo masivo. Su planteo buscaba no solo informar, sino también modificar conductas y abrir un debate más amplio sobre responsabilidad corporativa.
La normativa de Nueva York puede interpretarse como una respuesta directa a ese llamado, trasladando la discusión del plano discursivo al terreno legal.
Impacto indirecto en la industria del gaming y el marketing
La nueva regulación también podría tener efectos colaterales en la industria de los videojuegos, particularmente en el marketing móvil. Plataformas como TikTok son herramientas clave para publishers y desarrolladores a la hora de adquirir usuarios y promocionar nuevos lanzamientos.
Cuando TikTok estuvo bajo amenaza de una prohibición en Estados Unidos, distintos analistas del sector advirtieron que un cambio drástico en su funcionamiento afectaría de lleno las estrategias de user acquisition. La incorporación de advertencias obligatorias podría modificar patrones de uso y, con ello, la efectividad de campañas publicitarias dirigidas a públicos jóvenes.
Un cambio de paradigma en la relación con las plataformas
La ley de Nueva York marca un punto de inflexión: las redes sociales ya no son tratadas solo como espacios de entretenimiento o comunicación, sino como productos con riesgos asociados que deben ser explicitados. El mensaje es claro: la salud mental entra de lleno en la agenda regulatoria, y las plataformas deberán adaptarse a un nuevo estándar de responsabilidad.
