
Highlights
– La HBM absorbe la mayor parte de la producción DRAM
– Samsung, SK hynix y Micron controlan la asignación
– Usuarios y gamers sufrirán precios altos por años
La industria de la memoria atraviesa uno de sus momentos más tensos en años. Según Lu Chao-Chun, presidente de la compañía taiwanesa Etron, los grandes fabricantes de DRAM —Samsung, SK hynix y Micron— se convirtieron en los nuevos “Papá Noel” del sector: deciden a quién le entregan chips y en qué cantidad, en un contexto donde incluso recibir suministro ya es motivo de agradecimiento.
El diagnóstico es claro y poco alentador. La demanda global de memoria DRAM está desbordada, y la producción no logra seguirle el ritmo. El principal responsable de esta distorsión es el auge de la inteligencia artificial, que transformó por completo las prioridades de fabricación.
HBM, el agujero negro de la DRAM
El factor clave detrás de la crisis es la memoria HBM (High Bandwidth Memory), esencial para aceleradores de IA desarrollados por empresas como NVIDIA y AMD. Según Lu, HBM se comporta como un “agujero negro” para la capacidad productiva de DRAM, ya que consume una cantidad desproporcionada de recursos industriales.
A diferencia de la DRAM tradicional, la HBM requiere múltiples módulos apilados, procesos más complejos y mayores tasas de rendimiento. Esto provoca que una parte significativa de las fábricas esté enfocada casi exclusivamente en atender a la industria de la IA, dejando en segundo plano productos de consumo masivo.
Una crisis incubada desde la pandemia

El problema no nació de la noche a la mañana. Durante los años de la pandemia, la demanda de memoria cayó a mínimos históricos. En ese contexto, los fabricantes de DRAM frenaron la expansión de capacidad, priorizando la supervivencia y la contención de costos.
Cuando el mercado comenzó a recuperarse, el objetivo pasó a ser recomponer márgenes de ganancia, no ampliar fábricas. Hoy, con la explosión de la IA, esa decisión pesa: aumentar la capacidad productiva de DRAM lleva años, no meses.
El consumidor, el gran perjudicado
Mientras los gigantes tecnológicos compiten por asegurar suministros de HBM, los usuarios comunes pagan el precio. La escasez de DRAM ya impacta directamente en productos de uso cotidiano: memorias RAM para PC, notebooks, tarjetas gráficas y prácticamente cualquier dispositivo electrónico moderno.
Gamers y usuarios generales enfrentan precios en alza y disponibilidad limitada, una tendencia que, según análisis internos del sector, podría extenderse hasta 2028. No se trata de un pico temporal, sino de un problema estructural de la cadena de suministro.
Un futuro sin alivio cercano
Las proyecciones actuales no invitan al optimismo. Aunque algunos fabricantes planean aumentar su producción en los próximos años, la demanda impulsada por la IA crece más rápido que cualquier plan de expansión.
En este escenario, los grandes proveedores de DRAM mantienen el control total del mercado. Como señaló Lu Chao-Chun, hoy recibir memoria es un regalo, y ese desequilibrio define el presente —y el futuro cercano— de la industria tecnológica global.
