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Black Ops 7 requerirá TPM 2.0 y Secure Boot para ejecutarse.
Ambas tecnologías se integran al anticheat RICOCHET.
Si tu PC corre Battlefield 6, podrá correr Black Ops 7.
Activision confirmó que Call of Duty: Black Ops 7 requerirá el uso obligatorio de las tecnologías Secure Boot y TPM 2.0 para funcionar en PC, un cambio que marca una diferencia clave respecto a las entregas anteriores de la saga, como Modern Warfare III o Warzone.
Nuevos requisitos de seguridad
En una publicación reciente del blog oficial, la compañía explicó que esta decisión busca fortalecer las medidas de protección contra trampas mediante la integración directa del sistema anticheat RICOCHET a nivel de hardware.
El Trusted Platform Module 2.0 (TPM 2.0) es un microchip incorporado en la placa base o en el procesador que ofrece funciones de cifrado y validación de integridad, asegurando que el sistema operativo y el firmware no hayan sido alterados.
Por su parte, Secure Boot verifica la autenticidad de los controladores, el kernel de Windows y otros componentes esenciales que se cargan al iniciar el equipo. Juntas, estas herramientas servirán como la base del nuevo sistema de seguridad en Black Ops 7, que promete reducir drásticamente el número de hackers y exploits que suelen afectar al multijugador competitivo.

Compatibilidad y requisitos
Activision destacó que los títulos previos de la saga no exigen estos requisitos de hardware, pero que la implementación en Black Ops 7 será obligatoria desde su lanzamiento el 11 de noviembre de 2025.
Esto significa que los jugadores deberán contar con un sistema operativo compatible con TPM 2.0 y Secure Boot activados en la BIOS o UEFI para poder iniciar el juego. En términos de accesibilidad, la compañía aseguró que “la mayoría de los equipos modernos” cumplen con estas condiciones, especialmente los que ya pueden ejecutar Battlefield 6, otro título que utiliza la misma arquitectura de seguridad.
Un paso firme hacia la integridad competitiva
La decisión no está exenta de debate dentro de la comunidad. Algunos usuarios la celebran como una medida necesaria para frenar la proliferación de trampas en el ecosistema competitivo, mientras que otros temen que complique el acceso para jugadores con hardware más antiguo o configuraciones personalizadas.
No obstante, Activision sostiene que el sacrificio en compatibilidad vale la pena si garantiza una experiencia más justa. Con esto, Black Ops 7 se convierte en el primer título de la saga Call of Duty en exigir estándares de seguridad a nivel de firmware, marcando un nuevo precedente en la industria del gaming en PC.
