La crisis del hardware para PC, en especial para las GPU, no da tregua y los bolsillos de los jugadores lo están notando. Un nuevo análisis de mercado, recogido por medios especializados como Overclockers, Profesional Review y 3DNews, revela que el precio de las tarjetas gráficas ha experimentado un incremento promedio del 35% en los últimos tres meses. El informe, que rastrea los precios en diez países distintos, desglosa la escalada mes a mes: un 15% en agosto, un 7% en septiembre y un 10% adicional en octubre. Lo que comenzó como un ajuste por la inflación y la escasez de suministros se ha convertido en una escalada sin precedentes que amenaza con hacer inaccesible el PC gaming de gama alta.
RTX 5090 y RTX 5080: las más golpeadas
El análisis se centra en los modelos de gama alta, que han sufrido los incrementos más brutales. La NVIDIA GeForce RTX 5090, la tarjeta gráfica más potente del mercado, ha visto un aumento del 32% en promedio solo durante el mes de octubre. Para ponerlo en perspectiva, el modelo más asequible de la RTX 5090 en el mercado internacional ha pasado de costar 6.890 dólares en septiembre a 9.400 dólares en octubre, una cifra que supera con creces el precio de lanzamiento oficial y que la sitúa en el terreno del coleccionismo de lujo más que del hardware de consumo.
La situación de la RTX 5080 no es mucho mejor. Su precio ha experimentado un incremento promedio del 22% en el último mes. En Estados Unidos, la tarjeta ha pasado de un precio mínimo de 1.580 dólares a 2.200 dólares, un aumento del 39%, mientras que en Alemania ha escalado hasta los 2.100 euros, lo que representa un incremento del 40% respecto al mes anterior. Algunos minoristas han comenzado a reportar restricciones de suministro, lo que alimenta aún más la especulación y la escasez.
Un problema estructural que afecta a toda la industria

El aumento no se limita a NVIDIA. El informe señala que las GPU de AMD e Intel también están viendo incrementados sus precios, lo que confirma que el problema es estructural y afecta a toda la cadena de suministro. La creciente demanda de chips para centros de datos de inteligencia artificial sigue absorbiendo la capacidad de producción de las fundiciones, dejando a la industria del consumo con menos obleas y componentes disponibles.
A esto se suma la escasez de memoria VRAM, especialmente de GDDR7, que es un componente crítico para las tarjetas de nueva generación. Los precios de la memoria RAM también se han disparado en los últimos meses, y los fabricantes de tarjetas gráficas se ven obligados a trasladar esos costes al consumidor final. La combinación de todos estos factores ha creado una tormenta perfecta que, según los analistas, no tiene visos de mejorar a corto plazo.
El futuro del PC gaming
Para los jugadores que estaban pensando en actualizar su equipo, el panorama es desolador. Con precios que superan los 9.000 dólares para la gama más alta y con la gama media también al alza, el PC gaming se está convirtiendo en un hobby cada vez más elitista. Los expertos recomiendan, si es posible, esperar a que la situación se estabilice, aunque advierten que la escasez de componentes podría prolongarse hasta bien entrado 2027.
Mientras tanto, la industria del videojuego observa con preocupación cómo el hardware se encarece, lo que podría frenar la adopción de nuevas tecnologías como el trazado de rayos y la generación de fotogramas por IA, que requieren de estas tarjetas para funcionar de manera óptima.
Fuentes: Overclockers.ua, 30 de octubre de 2026; Profesional Review, 30 de octubre de 2026;
