La industria del videojuego asiste atónita a las secuelas del cierre de BioWare, uno de los estudios de rol más emblemáticos de la historia. Lo que comenzó como una trágica noticia corporativa se ha convertido en un auténtico culebrón que involucra a la política canadiense, a leyendas de la industria y a presuntas prácticas de contratación que han encendido todas las alarmas.
La propuesta política: que los empleados compren el estudio
La primera arista de esta historia llega desde el ámbito político. Avi Lewis, líder del Nuevo Partido Democrático (NDP, de centroizquierda) de Canadá, ha propuesto públicamente que el gobierno federal ayude financieramente a los empleados de BioWare para que estos puedan comprar el estudio y gestionarlo por sí mismos.
En una publicación en redes sociales, Lewis criticó duramente a EA, a la que acusó de aplicar la lógica del capital privado: “Compran empresas, las hunden en la miseria… Los desarrolladores de BioWare saben cómo dirigir el estudio. Debería dárseles la primera oportunidad, y el apoyo federal, para comprarlo y gestionarlo ellos mismos”. La propuesta, aunque idealista, refleja la indignación que el cierre del estudio con sede en Edmonton ha provocado en el país.
La furia de Warren Spector: “Los tipos de traje deberían perder sus trabajos”
La reacción más visceral ha llegado de la mano de Warren Spector, la legendaria mente detrás de Deus Ex y System Shock. El veterano desarrollador, que se retiró recientemente, no se mordió la lengua a la hora de calificar el cierre de BioWare.
En una publicación en LinkedIn, Spector tildó la situación de “jodida mierda” (utter bullshit), rompiendo su habitual moderación en redes. “Es una pérdida para todos nosotros… De hecho, tal vez todas las personas que participaron —los tipos de traje (reales o virtuales)— deberían perder sus malditos trabajos“. Spector cuestionó duramente por qué siempre son “los que hacen y crean” los que pagan el precio del fracaso, mientras los ejecutivos responsables de las decisiones estratégicas salen impunes.
Chris Avellone y las contrataciones por “signo político”
El lado más polémico del culebrón lo aportó Chris Avellone, el aclamado escritor de Fallout: New Vegas, quien reveló una presunta práctica interna en BioWare que arroja una sombra sobre la cultura del estudio. Según Avellone, un productor de la compañía revisaba los “me gusta” (likes) de los candidatos en LinkedIn durante el proceso de contratación.
Si el productor encontraba que el candidato había dado “me gusta” a publicaciones relacionadas con temas políticos o sociales con los que no estaba de acuerdo, se oponía activamente a su contratación basándose únicamente en esas diferencias ideológicas. Avellone, que se define como alguien que intenta mantener la política fuera del desarrollo de juegos, calificó esta práctica de inapropiada, revelando una faceta oscura de la política de recursos humanos de la que fuera una de las compañías más queridas de la industria.

Entre la posibilidad de un rescate político, la indignación de los veteranos y las acusaciones de discriminación ideológica, la caída de BioWare se ha convertido en uno de los episodios más amargos y complejos de la historia reciente del videojuego.
Fuentes: PC Gamer, 22 de octubre de 2026; Wccftech, 22 de octubre de 2026; VG Times, 23 de octubre de 2026.
