Netflix ha tomado una de las decisiones más duras de su historia reciente. La compañía de streaming ha comunicado a sus empleados el despido de aproximadamente 1.000 personas, lo que equivale a cerca del 6% de su fuerza laboral global. Se trata de la mayor ronda de despidos desde 2022, según informó The Wall Street Journal y confirmaron posteriormente medios como CNBC y Reuters.
Los departamentos más afectados
Los recortes se han concentrado en cuatro áreas clave de la compañía. Según el memorando interno enviado por los co-CEOs Ted Sarandos y Greg Peters, los despidos afectan principalmente a los equipos de producto, tecnología, asuntos legales y recursos humanos. Estos departamentos son considerados áreas de “soporte” o “infraestructura”, en contraste con los equipos creativos o de contenido, que no se han visto tan afectados en esta ronda.
Las razones: la disciplina de recursos y la desaceleración del crecimiento
En el comunicado interno, Sarandos y Peters justificaron la decisión apelando a la necesidad de priorizar: “Nuestra misión —entretener al mundo— es ambiciosa, y cumplirla exige que seamos disciplinados sobre dónde priorizamos a nuestra gente y nuestros recursos“, escribieron. “Decisiones como estas nunca son fáciles y no las tomamos a la ligera. Nuestra máxima prioridad hoy es apoyar a quienes van a dejar Netflix”.
La medida responde a una creciente presión sobre el crecimiento de la compañía. A pesar de mantener una base de 325 millones de suscriptores y una de las tasas de cancelación más bajas de la industria (ligeramente superior al 2% en EE. UU.), los ingresos y la participación de audiencia no crecen al ritmo deseado.
El estancamiento de la participación y la competencia de YouTube
Uno de los mayores desafíos que enfrenta Netflix es el estancamiento en el tiempo que los usuarios pasan viendo la plataforma. En la primera mitad de 2026, las horas de visualización global aumentaron solo un 2%, hasta los 97.000 millones de horas. En Estados Unidos, los datos de Nielsen de julio muestran que Netflix representó el 7,8% del tiempo total de visualización de televisión, su nivel más bajo en años, mientras que YouTube alcanzó un récord del 14,2% , casi el doble.
El propio Sarandos reconoció la situación en un evento de Bloomberg: “En general, no estamos creciendo tan rápido como me gustaría“.
Un año difícil en la bolsa y en los tribunales
La situación financiera de Netflix también refleja estas dificultades. Las acciones de la compañía acumulan una caída superior al 40% en los últimos doce meses y cerca de un 25% en lo que va de 2026, cotizando alrededor de los 70 dólares por título. Los inversores están preocupados por la ralentización del crecimiento y la falta de un gran éxito de contenido en 2026 que pueda compararse con fenómenos anteriores como Stranger Things, El Juego del Calamar o Miércoles.
Además, Netflix perdió la puja por adquirir los estudios y el negocio de streaming de Warner Bros. Discovery frente a Paramount Skydance, que completó su adquisición por 110.000 millones de dólares.
Qué esperar para el futuro
A pesar de los recortes, los co-CEOs aseguraron a los empleados que la compañía sigue en camino de cumplir sus previsiones financieras para el año y que continuará “invirtiendo agresivamente en áreas de alto impacto”. Netflix está apostando por nuevas vías de crecimiento, incluyendo deportes en vivo, podcasts de vídeo y contenidos de creadores de YouTube, además de un cambio en su modelo de distribución cinematográfica con el estreno de la Narnia de Greta Gerwig en cines en 2027.
La próxima prueba de fuego será el 20 de octubre, cuando Netflix presente sus resultados financieros del tercer trimestre, una cita en la que los inversores buscarán señales de que la compañía puede recuperar su ritmo de crecimiento.
Fuentes: The Wall Street Journal, 14 de octubre de 2026; CNBC, 14 de octubre de 2026; Reuters, 14 de octubre de 2026;
