La industria del videojuego despide a uno de sus pioneros nórdicos. Ilari Kuittinen, cofundador de Housemarque, ha anunciado que hoy es su último día como miembro del estudio que fundó en 1995 junto a Harri Tikkanen. Con 33 años de carrera en el sector, 31 de ellos al frente de la compañía finlandesa, Kuittinen cierra un capítulo fundamental en la historia del desarrollo de videojuegos en Europa.
Tres décadas de pasión y evolución
La trayectoria de Kuittinen en la industria comenzó en 1993 con Terramarque, antes de unir fuerzas con Harri Tikkanen para establecer Housemarque en 1995. El estudio, que comenzó como un pequeño equipo sin un plan de negocio definido, supo aprovechar el crecimiento de la industria durante tres décadas para labrarse un nombre en el panorama internacional.
“Tuvimos la suerte de estar en el lugar adecuado en el momento adecuado”, escribió Kuittinen en su mensaje de despedida. “Eso nos permitió mantenernos ferozmente independientes durante 26 años antes de encontrar un hogar en la familia de PlayStation Studios”. La adquisición de Housemarque por parte de Sony en 2021 fue un hito que consolidó la posición del estudio como desarrollador AAA.
Un legado de juegos pioneros

Bajo el liderazgo de Kuittinen, Housemarque construyó un catálogo que ha dejado huella en la industria. El estudio comenzó su andadura con Supreme Snowboarding en 1999, un juego que ya anticipaba su obsesión por la jugabilidad arcade y la innovación mecánica. Más tarde llegaron Super Stardust HD (2007) y Resogun (2013), títulos que consolidaron su reputación como maestros del género “arcade con alma”.
El verdadero salto a la primera división llegó con Returnal (2021), su primer juego AAA, un roguelike de ciencia ficción que combinaba una narrativa profunda con una jugabilidad frenética. El éxito del juego allanó el camino para su más reciente lanzamiento, Saros, del que Kuittinen presume como parte del legado del estudio.
“Mi propósito siempre ha sido facilitar un entorno”
Kuittinen ha definido su liderazgo como un servicio a los creadores. “Mi propósito como líder siempre ha sido simple: facilitar un entorno donde los creadores extraordinarios tengan la libertad y la protección para hacer lo que mejor saben hacer”, escribió. Esta filosofía, que ha guiado la cultura de Housemarque durante tres décadas, ha sido clave para mantener su identidad creativa incluso tras su integración en PlayStation Studios.
Un adiós que no es un final
La transición de liderazgo en Housemarque ya está en marcha. El 1 de julio, Sami “Haxu” Hakala asumió oficialmente el cargo de director general, y Kuittinen ha estado apoyando al equipo durante los últimos meses para garantizar la continuidad operativa.
Kuittinen planea tomarse “un respiro” en septiembre, aunque no tiene intención de desaparecer por completo. “Ciertamente no han visto lo último de mí”, aseguró. “Espero seguir conectado con la industria, asistir a ferias, animar desde la multitud en las ceremonias de premios y, más adelante, dedicarme a la mentoría o la consultoría”.
“Recuerden nuestra luz guía”
En su despedida, Kuittinen dejó un mensaje para los miembros de Housemarque y la industria en general: “Recuerden nuestra luz guía: esforzarse por ser un mejor profesional y un mejor ser humano. Cuídense unos a otros, hablen con valentía y sigan empujando los límites de lo que los juegos pueden ser”.
Fuentes: Mensaje de despedida de Ilari Kuittinen (Housemarque), 1 de septiembre de 2026.
