Sony está a punto de poner fin a una larga batalla legal. La compañía ha propuesto un acuerdo de 7,85 millones de dólares para resolver una demanda colectiva que la acusaba de prácticas anticompetitivas en la venta de juegos digitales para PlayStation. El acuerdo, que aún necesita la aprobación final de un tribunal federal, afecta a millones de usuarios y podría sentar un precedente en la industria.
El origen de la demanda: códigos de descarga bloqueados
La demanda se centra en una decisión que Sony tomó en 2019. Ese año, la compañía dejó de permitir a minoristas de terceros —como Amazon, GameStop o Best Buy— vender códigos de descarga digital para juegos específicos de PlayStation. Con esta medida, Sony convirtió a la PlayStation Store en el único lugar donde los jugadores podían comprar versiones digitales de los juegos, eliminando la competencia en el mercado digital.
Los demandantes argumentaron que esta práctica violaba las leyes antimonopolio y perjudicaba a los consumidores, que se veían obligados a comprar en la tienda de Sony sin posibilidad de comparar precios o buscar ofertas en otros minoristas.
El acuerdo: créditos automáticos para 4,4 millones de cuentas
El acuerdo propuesto afecta a aproximadamente 4,4 millones de cuentas de PlayStation en EE. UU. que cumplan con los requisitos establecidos. Para ser elegibles, los usuarios deben haber comprado un juego específico elegible a través de la PlayStation Store entre el 1 de abril de 2019 y el 31 de diciembre de 2023.
Si la cuenta de PSN está activa y califica, los usuarios no necesitan presentar una reclamación. El acuerdo propone que la compensación se envíe automáticamente como crédito para la cuenta de PSN. Esto significa que los jugadores afectados recibirán fondos directamente en sus cuentas sin tener que realizar ningún trámite adicional.
La postura de Sony y el contexto legal
Aunque Sony ha aceptado el acuerdo, la compañía ha negado cualquier irregularidad. En documentos judiciales, Sony ha mantenido que su decisión de bloquear los códigos de descarga fue una medida legítima para proteger su modelo de negocio y que no violó ninguna ley.
El acuerdo aún necesita la aprobación final del tribunal. La audiencia final está programada para el 15 de octubre de 2026. Si se aprueba, los créditos se distribuirán a los usuarios en los meses siguientes.
Un precedente en la industria
Este caso se suma a otros litigios similares en la industria. Sony ya había sido demandada en el Reino Unido por prácticas similares, y un juez determinó que la compañía había actuado “de manera anticompetitiva” al prohibir la venta de códigos digitales en tiendas externas. Microsoft también se enfrentó a una demanda colectiva por la misma razón, aunque llegó a un acuerdo en 2019 para permitir a los minoristas vender códigos de descarga de juegos de Xbox.
El acuerdo de Sony, aunque significativo, es solo una parte de la batalla legal por el control del mercado digital. Con el fin de los discos físicos anunciado para 2028, Sony tendrá que demostrar que su tienda digital es un mercado justo para los consumidores.
Fuente: Información difundida vía @Pirat_Nation, 31 de agosto de 2026.
